jueves, 16 de agosto de 2012

El solitario mejor acompañado del mundo : 39 años


Cuando Mario Benedetti escribió este poema tenia 39 años, exactamente los 39 que cumplo hoy 16 de agosto. Y como reza el verso también podría decir “Hace 39 años no estaba tan solo y tan rodeado”, y es que esa puede ser la perfecta definición de este nacido bajo el signo de Caín : tan solo y tan rodeado, o en todo caso el solitario mejor acompañado del mundo.

Si me obligaran a hacer una retrospectiva, y preguntarme en una entrevista (de las que nunca me realizan, a pesar de quien les habla ha entrevistado a casi toda la fauna cultural del Perú) cual es mi balance en estos 39 agostos, cual es mi legado, mi herencia, cual es mi epilogo por si tuviera que escribirlo, tendría que ser justo conmigo mismo, con los míos, con la gente que me ha querido y me quiere, y decir a ciencia exacta : Soy un tipo con suerte, un tipo bendecido. Como no creerme un tipo bendecido si tengo una familia que lo ha entregado todo por mi integridad, una familia que a pesar de no creer en mi, ni en mis derroteros, siempre, siempre, me ha apoyado. Bendecido por tener la madre que tengo, una señora a la cual mi naturaleza y mis contradicciones la han sumido en las mas desgarradoras tareas que se le puede haber asignado a una mujer : ser el ángel y la mano tendida de un poeta, de un tipo que reside y a la vez no reside en este mundo, de un hombre que no corre codo a codo con la raza de los humanos, sino que camina con la raza de los otros, de los inhumanos, con la raza de los artistas. Como no asumirme como un tipo con suerte si actualmente puedo vivir, dedicarme, consagrar todas las horas de todos mis días al arte, a generar arte, a promover arte, a llenar de poesía este país. Como no darme una palmadita en el hombro a mi mismo, si cumplí los sueños de mi primera juventud, que eran viajar, vivir en el exilio como Benedetti, dormir en los metros como García Márquez, morirme de hambre como Oquendo de Amat, dedicarme a los oficios mas inverosímiles como Vargas Llosa, beber en los bares santos de la verdad como Fito Páez, tener siempre una conveniente y hasta imprescindible mujer desnuda y en lo oscuro que desbarata por una vez la muerte . Y todo eso lo hice por el arte, por la literatura, todo eso lo hice por escribir. Y lo escribí. Los poemas de los que sanamente me puedo sentir orgulloso no habrían sido posibles sin esa universidad de viajes, sin esa universidad de la soledad y el milagro fuera del Perú. 

Y es que venga lo que venga, así el karma de los que viven en el sur me haga pagar todo el daño que también he hecho en mi vida, así lo poco que soy y lo que amo se disuelva como pompas de jabón, tengo que ser justo y decir gracias, gracias mil por los favores que se me han prodigado a miles.

Alguna vez una ciberamiga  que estuvo husmeando entre mis álbum de fotografías virtuales me dijo : “Se te ve serio, sereno, pero hay algo que advierto, la gente que esta a tu lado se ve contenta, feliz de estar contigo…eso dice mucho”. Y es que a 39 años vista no sabría decir si me ido descomplicando, desenredando, o quizás simplificando o “primitivizando”, pero mis sueños son cada vez mas modestos, humilditos, caseros : Ya solo quiero ser un tipo útil para mi comunidad, que me señalen como un buen tipo y que aun los puede estimular.


CUMPLEAÑOS EN MANHATTAN

Todos caminan
yo también camino

es lunes y venimos con la saliva amarga
mejor dicho
son ellos los que vienen

a la sombra de no sé cuántos pisos
millones de mandíbulas
que mastican su goma
sin embargo son gente de este mundo
con todo un corazón bajo el chaleco

hace treinta y nueve años
yo no estaba
tan solo y tan rodeado
ni podía mirar a las queridas
de los innumerables ex-sargentos
de ex-sargentísimo Batista
que hoy sacan a mear
sus perros de abolengo
en las esquinas de la democracia
hace treinta y nueve años
allá abajo
más debajo de lo que hoy se conoce
como Fidel Castro o como Brasilia
abrí los ojos y cantaba un gallo
tiene que haber cantado
necesito
un gallo que le cante al Empire State Building
con toda su pasión
y la esperanza
de parecer iguales
o de serlo

todos caminan
yo también camino
a veces me detengo
ellos no
no podrían

respiro y me siento
respirar
eso es bueno
tengo sed y me cuesta
diez centavos de dólar
otro jugo de fruta
con gusto a Guatemala

este cumpleaños
no es
mi verdadero
porque este alrededor
no es
mi verdadero
los cumpliré más tarde
en febrero o en marzo
con los ojos que siempre me miraron
las palabras que siempre me dijeron
con un cielo de ayer sobre mis hombros
y el corazón deshilachado y terco
los cumpliré más tarde
o no los cumplo
pero éste no es mi verdadero

todos caminan
yo también camino
y cada dos zancadas poderosas
doy un modesto paso melancólico

entonces los becarios colombianos
y los taximetristas andaluces
y los napolitanos que venden pizza y cantan
y el mexicano que aprendió a mascar chicles
y el brasileño de insolente fotómetro
y la chilena con su amante gringo
y los puertorriqueños que pasean
su belicosos miedo colectivo
miran y reconocen mi renguera
y ellos también se aflojan un momento
y dan un solo paso melancólico
como los autos de la misma marca
que se hacen una seña con las luces

nunca estuvo tan lejos
ese cielo
nunca estuvo tan lejos
y tan chico
un triángulo isósceles nublado
que ni siquiera es una nube entera

tengo unas ganas cursis
dolorosas
de ver algo de mar
de sentir como llueve en Andes y Colonia
de oír a mi mujer diciendo cualquier cosa
de escuchar las bocinas
y de putear con eco
de conseguir un tango
un pedazo de tango
tocado por cualquiera
que no sea Kostelanetz

pero también es bueno
sentir alguna vez un poco de ternura
hacia este chorro enorme
poderoso
indefenso
de humanidad dócilmente apurada
con la cruz del confort sobre su frente
un poco de imprevista ternura sin raíces
digamos por ejemplo hacia una madre equis
que ayer en el zoológico de Central Park
le decía a su niño con preciosa nostalgia
look Johnny this is a cow
porque claro
no hay vacas entre los rascacielos

y otro poco de fe
que es mi único folklore
para agitar como un pañuelo blanco
cuando pasen o simplemente canten
las tres clases de seres más vivos de este Norte
quiero decir los negros
las negras
los negritos

todos caminan
pero yo
me he sentado
un yanqui de doce años me lustra los zapatos
él no sabe que hoy es mi cumpleaños
ni siquiera que no es mi verdadero
por mi costado pasan todos ellos
aaso yo podría ser un dios provisorio
que contemplara inerme su rebaño
o podría ser un héroe más provisorio aún
y disfrutar mis trece minutos estatuarios

pero todo está claro
y es más dulce
más útil
sobre todo más dulce
reconocer que el tiempo está pasando
que está pasando el tiempo y hace ruido
y sentirse de una vez para siempre
olvidado y tranquilo
como un cero a la izquierda.

Nueva York,
14 de setiembre de 1959