sábado, 14 de abril de 2012

cómo es que puedo tocarle las manos...

Una de las definiciones del Arte mas extraordinariamente exactas que he escuchado es la del desaparecido Chocolote Algendones : Hago arte para curar e invocar. Me suscribo absolutamente a ese concepto. No he buscado otra cosa que curar en todos estos años de gente, de tanta soledad y milagros. Pero hoy el que necesita un parche en el alma, un rinconcito blando donde descansar tristemente al perro convaleciente que lame sus heridas, soy yo. Es por eso que hoy necesite de hablar con los muertos, necesite de hablar con Luis Alberto y su amigo el pianista Diego Rapoport. Con ellos que estuvieron y ya no están, y solo atine a decirles en rezo…hermanos, déjenme recostarme un momento a la orilla de su incesante vuelo, y háblenme otra vez del infinito…tal vez mañana este menos viejo y golpeado, y pueda volver a hablarle a la gente de la divinidad, de los destinos cósmicos, del infinito que aun nos habita….hermanos, ahora voy a dormir…pero antes, ojala, pueda tocar una mano…pueda tocarle las manos…



Ella también se cansó de este sol
viene a mojarse los pies a la luna
cuando se cansa de tanto querer
ella es tan clara que ya no es ninguna
sube a las hojas y cae hasta el mar
cómo es que puedo tocarle las manos
de dónde vienen quienes al nacer
llueven y llueven y en ella se juntan
yo me recuesto y ella en el final
viene a dormirme movida de estrellas
viene a dormirme movida de estrellas.