sábado, 25 de febrero de 2012

Manifiesto Red Artistas de San Juan de Lurigancho

Lo vengo sosteniendo desde hace mucho rato. Los cambios significativos, los gestos signados de compromiso férreo, la gran transformación de la que tanto se hablaba en una pasada campaña política, están en la gestión social y cultural de los parques zonales y metropolitanos de Lima.

Siempre he sido todo lo opuesto al congraciarme por congraciarme; al pegarme como remora a los tiburones que están arriba; a la psicología del coleccionista de fotos con la estrellas de la farándula o de la política. Siempre hablo demás, siempre con la misma pasión, honestidad brutal y a quemarropa, así sea con un vice-ministro o con los imprescindibles jardineros del parque zonal huiracocha. Por consiguiente nunca he practicado el deporte nacional de quedar bien con todos y enviar a la guillotina las propias opiniones. Tengo problemas con el consabido respeto a los superiores (entendiéndose como respeto el no contradecir, acatar siempre, no refutar, y menos contraponerse, con argumentos obviamente), por consiguiente del consiguiente, me da arcadas el franelear, el sacar lustre a los zapatos del jefe. Por lo tanto no tendría ninguna necesidad de decir que en SERPAR, el servicio de parques y jardines de lima, partiendo desde la presidenta y gerente general, hay el empeño por consolidar una gestión diferente.

Ayer un medio local, me comentaba acerca de que entre los gerentes, administradores, gestores y promotores, se intuye un aura de empatía, de cercanía, algo así como el estar abocados a ubicarse en una misma sintonía. Y es que es así. Al margen de las diferencias inherente a todo colectivo humano, los servidores públicos de SERPAR, estamos aprendiendo a trabajar en un mismo norte, el de hacer de las áreas verdes de lima centros de formación ciudadana, en donde no solamente se ofrezcan servicios de entretenimiento, sino por vez primera se ofrezca el servicio cultural.

Lo de ayer fue trascendencia, historia, fue una primera piedra puesta y lanzada en el rostro de la política tradicional, fue romper la tradición de décadas de carcajada socarrona e indiferente, de pensar que el pueblo es la gallinita que se conforma con un poco de granos, o corralitos donde correr (léase canchitas de futbol). Ayer al pueblo se le entrego algo a lo cual muchos políticos se oponen (obviamente de la boca para adentro), se le entrego un lugar para los libros, para escribir, para cantar en coro, es decir un lugar para cultivar la mas revolucionaria y transformadora de todas las creaciones humanas : La Belleza.

Aquí la crónica de la jornada, y la copia textual del manifiesto que la “Red de Artistas del Centro Cultural Parque Huiracocha” dio lectura frente a la Alcaldesa Susana Villarán.

(Reportaje : Lima Gris)



Manifiesto Red de Artistas C.C. Parque Huiracocha

El arte en esencia es imagenes, símbolos, y es una feliz metáfora poética que sea justo en este reducto del verdor, donde los artistas estemos inaugurando un tiempo que trae consigo un mejor color. Que sea justamente desde los jardines de la república, que empezaremos a sembrar una mejor ciudadanía, que empezaremos a generar un aire mas respirable para todos, que empezaremos a pintar juntos un tiempo en el que todo lo verde renacerá.

Otra alegre metáfora, es el echo de que este centro cultural tenga el nombre Huiracocha, nombre que para nuestros primeros abuelos significaba principio de todo, origen, creación; y es precisamente desde este parque que se dará la clarinada de comienzo, de inicio, de esa gran marcha de la cultura solidaria en los parques zonales y metropolitanos de lima.

Decía el Artista Plástico Víctor Delfín, que el solo era un hombre que se había dedicado a perseguir a la belleza durante toda su vida; nuestro Poeta Nacional Juan Gonzalo Rosse, sostenía que el escribía porque necesitaba comunicarse con sus semejantes y porque quería dejar algo bello; el Guitarrista Carlos Santana explicaba sencillamente que el tocaba la guitarra porque le gustaba tentar corazones; un creador anónimo argumentaba que hacer arte es la mejor garantía para morir vivos.

Perseguidores de belleza, necesidad de comunicarnos, dejar algo para las generaciones porvenir, intensificar la vida, enamorar; esa es una de las cosas fantásticas del Arte, el echo que nos permita a cada uno de nosotros poder agregarle un nuevo significado, un nuevo trazo, a ese poderoso lienzo, por suerte siempre incompleto, que es la creación artística del hombre.

Poetas, Danzantes, Músicos, Pintores, Actores, Artistas del extremo Este de esta ciudad, que hemos aguardado durante 45 años para encontrar un lugar en donde poder habitar nuestros mejores sueños; hoy frente a esta solemne piedra que trae consigo el rumor de caminos empezados por hombres hace tiempo; queremos decirle también a San Juan de Lurigancho del porque hacemos arte :
Hacemos arte porque creemos que ningún hombre puede ser malo frente a la belleza.

Hacemos arte porque consideramos que el arte puede y debe ser un puente hacia lo espiritual, hacia lo mejor de nosotros mismos como individuos y como sociedad. Entendiendo espiritualidad como la reunión de lo mas sensible y sublime en la conciencia y corazón de los hombres.

Hacemos arte porque somos cultura en movimiento, somos el pulso del corazón de la cultura viva, somos el acto y voz genial que reclamaba el poeta. No somos la propuesta cultural para el pueblo, somos la propuesta cultural venida desde el pueblo.

Hoy queremos ser las manos férreas en este obraje que llamamos país. Brazo con brazo con los que madrugan y hacen el pan, con los que conducen los camiones, o templan los aceros de la modernidad, queremos trabajar para cumplir con la noble tarea que se nos ha encomendado : recordarle a este distrito que la belleza es imprescindible para vivir. Que una casa, un sueldo, el acumular posesiones, a la larga solo nos significan la subsistencia; pero que el hombre solamente alcanza eso que denominamos vida cuando se atreve a soñar en plena libertad, cuando descubre su propio fuego y tiene la valentía de llevarlo hasta el final; cuando recuerda lo divino que aun nos habita. Es decir, cuando canta y encuentra a través de la belleza las dos únicas puertas que nos ponen frente a ese destino cósmico del ser humano : las puertas del amor y el arte.

Queda manifiesto nuestro compromiso con el tiempo y el espacio que nos ha tocado vivir; queda manifiesto nuestro compromiso con nuestros orígenes milenarios, así como con nuestro presente emprendedor; queda manifiesto nuestro compromiso de tener a la calidad como medida para cada una de nuestros actos; y sobremanera que quede manifiesta nuestra voluntad de hacer de este centro, una casa en donde la belleza y los buenos sueños sean inacabables, porque solo soñando tercamente, lograremos no escapar de la realidad, sino poder crear juntos otra realidad.