miércoles, 21 de septiembre de 2011

Me embriagaste con tu risa

En las horas de la madrugada de hoy, buscando algo estimulante, inspirador, algo que me preste la suficiente luz para poder encarar el titánico proyecto en el que estoy embebido actualmente, me encontré en el ciberespacio con la película cubana "Fresa y Chocolate", que acaba de ser subida íntegramente al Youtube (Ver Película Completa). Este film de Tomas Gutiérrez Alea y Juan Carlos Tabio lo debo haber visto unas 5 o 6 veces en el años que se estreno (1994). La película fue nominada al Oscar, y esto trajo por añadidura que sus protagonistas empezaron hacer giras de promoción por medio mundo. Como se debe sospechar muchos salieron y no volvieron. ("Fresa y Chocolate" fue el pretexto para que Francisco Gattorno se fuera a radicar a México y se convirtiera en el galán de Thalia y de incontables Telenovelas mas). Decían las malas lenguas viperinas, que hasta el que barría el set de "Fresa y Chocolate" aprovecho la coyuntura y se mando a mudar de la Habana y no volvió mas. A Caracas llego alguno de los actores, específicamente el amigo de Diego, el tal escultor German (Me cruce mas de una vez con el en la estación de metro "Bellas Artes" de la capital veneca). Hasta donde tengo entendido "German" empezó a radicar en Venezuela. Volviendo al principio, en la madrugada volví a ver por séptima vez esta película. Me volvió a conmover, me causo nostalgia y "saudade" naturalmente. En casi la parte final de la película, David, Diego y Nancy comparten una cena "Lezamiana" (Cena que al parecer era la replica de una cena descrita en la Novela "Paradiso" del escritor cubano José Lezama Lima). Después David y Nancy se quedan solos, y empieza a sonar el Benny More de telón de fondo, con este Bolero compuesto en el año 1923 por Ricardo Pérez : "Tu me sabes comprender". ¿Bailamos?.

Vida, desde el día que te vi
no sé lo que sentí,
tal vez lo presentí,
que me querías.

Me embriagaste con tu risa,
me extasié con tu presencia,
todo en ti es maravilloso,
no concibo tanta dicha.
Soy feliz...

Vida, desde que te conocí
no existe un ser igual que tú,
que me sepa comprender.