martes, 23 de agosto de 2011

Las Casas de Cartón

Alí primera, un padre de la canción poesía venezolana. Un cantor militante, socialista, comprometido con la transformación del tiempo que le toco vivir. No es que Alí le cantara a la gente, a los problemas cotidianos y denuncias de la gente, Alí era la gente. He sido testigo, en la misma Venezuela, de cómo el pueblo sencillo aun lo sigue escuchando y adorando. Típicas muchachitas de provincia que trabajan de empleadas del hogar, comprando sus discos. Muchachos de las esquinas del barrio, que matan el tiempo con un cuatro venezolano, sabiéndose todo el cancionero de Alí. Artistas pop, llamados “comerciales”, incluyendo temas de su repertorio en sus muy vendidas producciones. Sin duda alguna las canciones de Alí Primera abrieron la brecha, el camino a machete, para la nueva Venezuela que se empezó a gestar a comienzo de los 90, para la nueva Latinoamérica que respiramos, no tan pura, no con el tanto oxigeno que deseáramos, pero nueva al fin.

Alí falleció en un accidente de transito en el año de 1985, accidente con no pocos signos de sospecha. Mas aun Alí pervive, no solo en su poesía y canción necesaria, sino también en la estela muy personal que nos van dejando sus hijos : Servando y Florentino (los mas conocidos en Latinoamérica) Sandino y Juan Simón (conocidos en Venezuela).

En 1999 los Hermanos Primera se reunieron para grabar el Álbum “De Primera a Primera” en Homenaje a su Padre, un trabajo producido por Ricardo Montaner. He aquí el video de ellos en conjunto. Quizás para algunos pueda parecer desesperante la histeria y loquería de tanta “muchachita loca”, pero si advertimos la trascendencia del tema que están interpretando, el efectivo y contundente eco que tiene esta canción en el espíritu de estas chiquillas (por el echo que son “Servando y Florentino”), y lo mas importante, que “Las casas de cartón” en versión de los hijos de Alí, alcanzo durante muchas semanas el Lugar Numero 1 en el “Hit Parade” Venezolano, creo que nos debería llevar a concluir que estamos ante un echo artístico a respetar.



Que triste se oye la lluvia
en los techos de cartón
que triste vive mi gente
en las casas de cartón.

Viene bajando el obrero
casi arrastrando sus pasos
por el peso del sufrir
mira que mucho ha sufrido
mira que pesa el sufrir

arriba deja la mujer preñada
abajo está la ciudad
y se pierde en su maraña
hoy es lo mismo que ayer,
es un mundo sin mañana.

Que triste se oye la lluvia
en los techos de cartón
que triste vive mi gente
en las casas de cartón.

Niños color de mi tierra
con sus mismas cicatrices
millonarios de lombrices,
y por eso...
que triste viven los niños
en las casas de cartón.

Que alegres viven los perros,
casa del explotador.

Usted no lo va a creer
pero hay escuelas de perros
y les dan educación
pa' que no muerdan los diarios,
pero el patrón
hace años muchos años
que está mordiendo al obrero.

Que triste se oye la lluvia
en los techos de cartón
que lejos pasa la esperanza
en las casas de cartón.