sábado, 2 de julio de 2011

La Soledad y el Rata

Alguna vez escuche decir a Paulo Coelho, que el arte te hace sentir menos solo. Y la presente canción que les presento, vaya que si me acompaño, cuando no solo estaba solo, sino desamparado. Eran los años 1992, residía en caracas, y era el animal mas solitario del planeta. Tenia un cuarto en un decimo piso, en una calle del centro, y unos casetts eran lo único que me acompañaban, mientras miraba esa ciudad en la que paradójicamente estaba tan solo, y tan rodeado.

Del álbum “Que te puedo dar” del cantautor español Víctor Manuel: La soledad y el rata.

Victor manuel - soledad y el rata by luis enrique amaya

Se vieron por primera vez en un billar
allí donde termina la ciudad.
Miraban sin hablarse como juegan los demás
buscándose furtivamente y mal.
De puntillas el Rata por su talla suele andar,
si no sabe estar sola quién le puso Soledad.
Trepados a una moto van dejando atrás
el barrio que es un barco en alta mar.
Se tiran de cabeza sin saber nadar,
la luna es el neón que brilla más.

Entrando por Serrano iba sólo a medio gas
le dijo: qué te quieres apostar
que cruzo todo en rojo hasta la Puerta de Alcalá.
No mires que empezó la cuenta atrás.
Mansamente llovía a la entrada de un portal,
un camello vendía lo que tú quieras comprar.
La noche como espuma de la gran ciudad,
noctámbulos en busca de algo más,
alguna gente que va o vuelve a trabajar
y a ciento veinte el Rata y Soledad.

Aunque no se lo crean nunca ocurre nada más
a las doce se acuestan porque suelen madrugar.
De día él es cajero en una sucursal,
lavando perros ella no está mal.
Desdoblan tiempo, atuendo y forma de pensar
y a media tarde caen por el billar.