domingo, 24 de julio de 2011

Duerme la ciudad y esta tocando un músico de jazz

Entrañable, pero también extenuante el programa de hoy. Tener a 15 niños en una cabina de radio, recitando, declamando sus creaciones, leyendo cuentos, es una experiencia de la cual uno debe sentirse agradecido por vivenciar. Pero conversar con 15 niños, concentrarse en cada uno, procurar ser motivador y cómplice de cada uno, es un trabajo duro. En breve compartiremos con Uds. las fotografías de esta entrevista con los niños y jóvenes de “La Escuelita”, un proyecto que se lleva a cabo en un Cerrito del Agustino, en donde Dirigentes, Psicólogos y Educadores, han aperturado un espacio en donde esta niñez juega a leer, juega a crear, juega a hacer cultura solidaria.

El Ultimo de la Fila y Manolo García, uno de los mas relevantes poetas de su generación, y un tema como telón de fondo para este fin de semana.



Duerme la ciudad y en un local oscuro junto al mar
está tocando un músico de jazz.
Miras hacia mí y en tus ojos cansados puedo ver
que hay un nombre escrito de mujer.
De su guitarra se van notas de fuego;
los acordes de cristal, hacia la eternidad.

Viejas canciones de amor, viejos poemas.
Entre el humo y el alcohol, la noche suena a jazz.
Duerme la ciudad y una muchacha negra entra en el bar.
Parece borracha -a ver quién no lo está-.
Duerme la ciudad y una muchacha negra entra en el bar.
Grita que los blancos huelen mal.

Años luz de soledad. Recuérdame cuando me vaya.
Besa el mar la arena gris y en la ciudad la noche canta.

Sentado en un rincón mirando a dos gatos retozar.
Triste estampa ser rey de la creación,
duerme la ciudad y esta tocando un músico de jazz.