jueves, 2 de junio de 2011

Cuando Fujimori salvó a Guzmán

Epístola a los indecisos

Autor: Guillermo Giacosa

Pocas veces la coyuntura histórica presenta una alternativa política tan diáfana como la que se vive hoy en el Perú. Desafortunadamente, no siempre los actores del drama histórico, que en este caso son los ciudadanos peruanos que acudirán a las urnas, son capaces de desprenderse de prejuicios y estereotipos que el orden establecido y quienes se benefician de él, han sembrado en sus mentes. Parecen ignorar que las dictaduras modernas operan más eficientemente a través de los medios de comunicación que a través de las fuerzas de represión, pues ellos logran instalar, al interior de muchos ciudadanos, un chip que aborta el pensamiento libre y conduce solo a repetir lo que los interesados de que nada cambie sigan recibiendo los beneficios de esta situación. En la actualidad no solo quieren conservar ese orden, donde la desigualdad constituye una bomba de tiempo difícil de desactivar, sino que algunos decidirán por agravarlo volviendo a elegir autoridades cuyo currículum resulta innecesario reseñar, pero que marchan, decididamente, en contra del sentido de la historia.

El no querer mancharse las manos optando por el voto en blanco o viciado es no solo una prueba de miopía histórica que hace el juego a quienes se zurran en la democracia, sino también una forma de no asumir un compromiso real con la comunidad en medio de la cual vivimos, a la cual nos debemos y de la cual, nos guste o no, somos responsables ante nosotros mismos, ante nuestros hijos y ante los futuros habitantes de esta tierra. Es fácil lavarse las manos y hasta parece higiénico. Pero tengan la seguridad que esa conducta de supuesta asepsia moral es, en un mundo moral y materialmente contaminado, una deserción, un abandono de nuestros deberes elementales que no nos podemos permitir.

Invito a los indecisos a pensar, desde lo mejor de ustedes mismos, cuál es el país que quieren para sus hijos. Aíslense, para ello, de los muchos mercenarios que pueblan los medios y acudan, para ilustrarse, a fuentes cuyos intereses materiales no estén ligados a los resultados del 5 de junio.