lunes, 18 de abril de 2011

Soñando a Conchita



























En mi natural inconsciencia del tiempo, desperté esta mañana sin saber qué día era hoy. Café y después recuerdo todo lo que soñé la noche anterior. Ahí estaba en ese sueño mi mamita Conchita con todos nosotros, desnudita en la cama con sábanas muy blancas. Nicolás le hacía una broma. Ella reía. Yo estaba un poco enojado porque Mario intentaba hacer una fotografía esférica de todos alrededor. "Un mal momento para hacer una esférica", pensaba. Ahora daría todo por ver esa esférica, por volver a tener ese sueño, por volver a ver a mi mamita para que cargara a nuestra hija Lua. Después de despertar, el calendario recuerda el día en que se despidió de nosotros la Concha. Una coincidencia que ahora me estremece tanto como cuando vi en la foto de Lua un gesto, un aire, no muy lejano a nuestra querida abuela. Sigues viva entre nosotros.

Lizardo Carvajal (Trovador Colombiano)



Mientras tú existas,
mientras mi mirada
te busque más allá de las colinas,
mientras nada
me llene el corazón,
si no es tu imagen, y haya
una remota posibilidad de que estés viva
en algún sitio, iluminada
por una luz cualquiera...
Mientras
yo presienta que eres y te llamas
así, con ese nombre tuyo
tan pequeño,
seguiré como ahora, amada
mía,
transido de distancia,
bajo este amor que crece y no se muere
que sigue y nunca acaba
que crece y no se muere
que sigue y nunca acaba