jueves, 21 de abril de 2011

El Cristo que anduvo en la Mar

La Saeta es un canto religioso popular de andalucía, forma parte de la tradición en la semana santa, es un canto sin instrumentos musicales, que se interpreta durante las procesiones, en plena calle, en un momento en que todos se detienen, la banda deja de tocar, y solo se escucha las típicas ondulaciones de las gargantas andaluzas.

Antonia Machado, poeta y hombre que como diría Miguel Abuelo "Llevaba encerrado en un puño toda la psiquis y el alma de su pueblo", le compuso estos versos al Cristo de los Gitanos. Serrat musicalizo estas letras en el año 1969.

Hoy cuando todos se han largado, otros se atiborran de vino (y no precisamente por remenbranzas catolicas), y otros celebran el festín del rico pescadito, decidí recordar y ayudar a recordar a ese otro Cristo que muy poco publicitaran las decenas de películas en este fin de semana. El Cristo que abrazaba a los niños, que hablaba de fe y probaba el poder de la fe entre quienes mas lo necesitaban : los ladrones, las prostitutas, los enfermos del cuerpo y de la conciencia. El cristo que nos mostraba con el ejemplo de su propia vida, que uno no puede ser un ser humano completo, si uno no camina con los otros, si uno no " es en los otros" . El cristo furioso ante los mercaderes de siempre que harían "sociedad de mercado" sobre el nicho de tus muertos mas queridos si te descuidas algún día. El cristo que hablaba de cambio, de nuevo orden, que maldecia a los que viven acaparando todo eso que nos debería pertenecer a todos, los ricos de la metáfora del camello y la aguja, que no solo te venden objetos de consumo rápido que te consumen también rapidamente el alma y la identidad, sino que ahora quieren seguir vendiéndote la idea de que un pueblo solo progresa con la dádiva, con la pena, con la compasión, con las sobras que caen de sus mesas, y que todo estará mejor, solo si ellos siguen estando mejor hasta explotar.

Hoy me confieso cristiano, porque sigo comprendiendo y abrazando la idea luminosa, de que no hay cambio y revolución posible sin amor.



¿Quién me presta una escalera
para subir al madero,
para quitarle los clavos
a Jesús el Nazareno?
(saeta popular)

¡Oh,la saeta,el cantar
al Cristo de los gitanos,
siempre con sangre en las manos,
siempre por desenclavar!

¡Cantar del pueblo Andaluz,
que todas las primaveras
anda pidiendo escaleras
para subir a la cruz!

¡Cantar de la tierra mía,
que echa flores al Jesús de la agonía
y es la fé de mis mayores!

¡Oh,no éres tú mi cantar!
¡No puedo cantar ni quiero,
a ese Jesús del madero
sino al que anduvo en la mar!