lunes, 3 de enero de 2011

Tranvía de 1929

a china zorrilla

Allá en mis nueve años circulaban
dos tipos de tranvías
los amarillos de la transatlántica
los rojos de la comercial
pero aparte de que fueran alemanes o ingleses
había una tremenda diferencia
en la comercial viajaba yo
en la transatlántica unos desconocidos

El 36 iba a Punta Carretas
y a las seis y cuarto de la mañana frágil
cuando se levantaba como niebla el rocío
yo lo tomaba a diario para asistir
al Deutsche Schule de la calle soriano

Era un horario para gente estoica
razón por la que íbamos sólo dos pasajeros
yo sentado adelante junto a la ventanilla
y bien atrás un viejo bajito y honorable
siempre de traje oscuro y con barba canosa
que leía su diario y jamás me miraba

Hoy me gusta pensarlo / aquel puntual usuario
seguro que tomaba el crujiente tranvía
en una vaga esquina del siglo diecinueve

pero en aquel entonces hubo alguien / mi padre
que dijo ése es el poeta nacional
ése es don juan zorrilla de sanmartín

Lo cierto
fue que el augusto nombre no me reveló nada
así que lo seguí considerando un viejo
bajo y de oscuro / ceño fruncido y barba
uno que diariamente compartía conmigo
el treinta y seis de la comercial
poco después moría con todos los honores

Recuerdo que una tarde siendo ya adolescente
me introduje en su casa
que ya no era su casa sino apenas
el museo zorrilla
y me vinieron ganas retroactivas de hablarle
de sentarme con él
en el tranvía de las seis y cuarto

En este medio siglo por supuesto he leído
sobre su vida y obra / sobre su fe y talante

El tranvía sigue galopando en la niebla
con él viejo y yo niño / con él sólo y yo sólo

Pero nunca he sabido qué hacía tan temprano
en el tramo penúltimo de su cándida gloria


.
Mario Benedetti