lunes 28 de junio de 2010

Tanguito en Primavera

Un buen camarada de ruta puso en mi camino el día de hoy, que no tuvo ni un solo signo de setiembre y primavera, este “Amor de Primavera” que conforma parte de la banda sonora de la Película Argentina “Tango Feroz”. Esta canción va para la peña del Domingo en “Solo para Locos”. Los dejamos pues con este sabroso entremés, mientras nosotros vamos alistando todos los hierros para el Evento de Poesía, Trova, y flamenco, este Viernes en la Bodega de Vinos Candela.

Allá a lo lejos puedes escuchar
a un amor de primavera
que anda dando vueltas
que anda dando vueltas
que anda dando vueltas.

Abre el barril de lluvia
toma una copa
y el hombre de cristal
volverá a vibrar
volverá a vibrar
volverá a vibrar

Te comunicarás con él
en una línea
directa al infinito
directa al infinito
directa al infinito

allá a lo lejos puedes escuchar
a un amor de primavera
que anda dando vueltas
que anda dando vueltas
que anda dando vueltas.

Agenda Cultural - Julio

La Comunidad Poesía en el Sur, Julio. Colectivo de Poetas de los Distritos del Cono Sur de Lima, reapertura sus agendas culturales. A continuación la programación de Julio.
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viernes 25 de junio de 2010

Poesía con Candela : Segunda Edición

Viernes 2 de Julio, 8:00 pm, Segunda Edición de “Poesía con Candela”, en San Juan de Lurigancho. El primer encuentro genero muchos entusiasmos por parte de organizadores, vecinos del Distrito y Artistas. El concepto es realizar estas Veladas los primeros viernes de cada mes, y en la consecuencia de ese plan estamos. Para esta segunda versión tendremos el apoyo y participación de los Poetas : Feliciano Mejía Hidalgo, Félix Méndez, Laura Rosales, Sandra Enciso, Staind, Raúl Heraud y el Colectivo de Poetas al que pertenezco, la Comunidad Poesía en el Sur. Esta Noche del próximo 2, tendrá un par de presencias que me complaceré inmensamente en presentar : El Cantautor, Poeta, Actor, Jean Pierre Vismara y el Pionero de la Fusión del Flamenco con ritmos peruanos de la costa, Víctor Meléndez. El Ingreso a toda la Velada es Libre. No es tan complicado de llegar al lugar de realización de nuestro acto, es verdad que tiene sus trucos, pero en esencia todo depende de la simple voluntad y determinación de querer ir, de querer estar.

Dirección : Psje. Piedras del Sol 1549, Urb. Inca Manco Cápac, San Juan de Lurigancho.


Datos para llegar : Ubicar el METRO de SJL (Que esta a 7 minutos de Pte. Nuevo), una vez en el Metro, dirigirse a la espalda y 2 avenidas atrás encontraras la Av. Santa Rosa, Ubicarte en la cuadra 15 de la Av. Santa Rosa, ahí divisaras el Parque Jorge Chávez, dirigirte a la espalda del Parque, ahí encontraras el Colegio “Próceres de la Independencia” 138, al frente del Colegio esta el Psje. Piedras del Sol 1549, esta la Bodega de Vinos “Candela”. Ahí te esperamos el Viernes de Julio, 8:00 pm, el Ingreso Libre.


Teléfonos en caso de extravío : 458 1837 – Cel. : 99253 – 6095, preguntar por Don Luis Candela.

Jean Pierre Vismara :
Presentación Especial

Si preguntas porque te hablare sin palabras
si respondes igual jamás preguntare
si te vas solo pido que me dejes mi alma
que la luna se encargue de encontrarme otra vez
El dinero ha dejado corazones vacíos
y un te quiero perdido no encuentra quien querer
cuando buscaba un beso tus labios eran fríos
hoy que quieren besarte tus labios no me ven
Juzgadores de hombres mujeres reprimidas
asesinos del tiempo adictos a sufrir
esclavos del dinero detractores de sueños
vividores sin vida aprendiendo morir
los días se disuelven como el amor eterno
por eso las promesas siempre estarán demás
quisiera nuevamente vivir algunos años
y cometer errores cometidos jamás
cupido y el dinero ahora son los mismo
y el olvido se olvida de enseñarme olvidar
mientras mi otoño reza ideas salvavidas
toda mi primavera busca un azul fugaz
Juzgadores de hombres mujeres reprimidas
asesinos del tiempo adictos a sufrir
esclavos del dinero detractores de sueños
vividores sin vida aprendiendo morir

jueves 24 de junio de 2010

Homenaje a José Saramago

"No te pido que me lo cuentes todo, tienes derecho a guardar tus secretos, con una única e irrenunciable excepción, aquellos de los que dependa tu vida, tu futuro, tu felicidad, ésos quiero saberlos, tengo derecho, y tú no me lo puedes negar".

Expositores :

Avelino Ugarte
Serapio Tejeda

Lunes 28 de Junio
8:00 a 10:00 pm

Local Comunal del Parque Central del Sector 3, Grupo 9, Villa el Salvador
(A 1cda. Del Cruce de la Av. Revolución con Av. Mariátegui)

***Al final de la exposición se entregaran separatas con textos seleccionados de José Saramago***

Ingreso Libre

Se agradece el reenvío de la presente información

Organiza:

miércoles 23 de junio de 2010

Un Poeta anda Suelto : Jhon Martínez, Primer Invitado

Y el Pequeño Programa continua evolucionando, mudando de piel o de pelaje, mas lo esencial es que es transformación que mira al frente, hacia una cuesta. Inauguramos nuevo segmento este Domingo que paso : “Un Poeta anda Suelto”. Y el primer invitado, que respondió a nuestro llamado fue el Poeta y Activísimo Promotor Cultural John Martínez. Agradecemos a la Revista Virtual Lima Gris que cubrió esta entrevista, gracias por tu siempre dispuesta gentileza Edwin Cavello. Este Domingo el segundo invitado en Un Poeta anda Suelto será el Poeta, Actor, Cantautor y alguna vez Míster Perú : Jean Pierre Vismara. Avisados estamos, “Solo para Locos” este Domingo de 6:00 a 8:00 pm, por los 91.5 FM (Señal de Lima Este), pero para cualquier PC del mundo a través de www.radioplanicie.com.pe
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I Parte



II Parte

martes 22 de junio de 2010

Nacionalidad de Adán y Eva

Un alemán, un francés, un inglés y un peruano comentan sobre un cuadro de Adán y Eva en el Paraíso.

El alemán dice: "Miren que perfección de cuerpos… ella esbelta y espigada… él con ese cuerpo atlético, los músculos perfilados... deben ser alemanes".

Inmediatamente, el francés reacciona: "No lo creo. Es claro el erotismo que se desprende de ambas figuras... ella tan femenina... él tan masculino... saben que pronto llegará la tentación... deben ser franceses".

Moviendo negativamente la cabeza, el inglés comenta: "Para nada. Noten la serenidad de sus rostros, la delicadeza de la pose, la sobriedad del gesto...sólo pueden ser ingleses".

Después de unos segundos más de contemplación, el peruano exclama: " ¡No estoy de acuerdo!, miren bien… no tienen ropa, no tienen zapatos, no tienen casa, notienen plata. Sólo tienen una pobre manzana para comer y para colmo, está prohibida. No protestan y todavía piensan que están en el Paraíso... y piensan votar por la hija del diablo, una vívora japonesa gorda y deforme ¡¡No hay vuelta que darle, esos cojudos tienen que ser peruanos!! ".

lunes 21 de junio de 2010

Escápate de Lima en Breña

El siempre atento, servicial, y predispuesto para todo lo que sea el dar : Manuel Seminario, nos remite la agenda de eventos que se desarrolla todos los fines de semana en los interiores de su empresa de productos naturales “Mana Integral”. Muy interesantes las propuestas.
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Buenos días estimados amigos, aquí les envío la programación para este sábado 26 de junio, esperando contar con su asistencia.

PROGRAMACIÓN SÁBADO 26 DE JUNIO

* SAUNA, ingreso libre.

Traer ropa de baño, toalla y sandalias.

A partir de las 12:30 pm.


* ALMUERZO: "Pachamanca y Parrilla Vegetariana"

Además tendremos: arroz chaufa, tallarín saltado, quinua imperial, champú,

pay de manzana, queque de coca, jugos surtidos, choclo con queso,

chicha de jora, refresco de frutas y mucho más...

A partir de la 1:00 pm.


* TERAPIAS, promociones especiales.

Con nuestra Cosmiatra Holística: Adelma Medina

A partir de la 1:00 pm.

Terapias desde S/. 20.00


* TRATAMIENTOS NATURALES, promociones especiales.

Con nuestra Cosmiatra Oriental: Carmen Rosa Ccose

A partir de las 2:00 pm.

Terapias desde S/. 20.00


* CHARLA: "LAS BUENAS HIERBAS", aprenderemos a cultivar hierbas en casa

(preparar terreno, sembrar semillas o plantar esquejes y recolectar). Consejos

prácticos, recetas de cocina y cosméticos.

Presentación de Proyecto Mi Macetita Intikilla – Promoción del Cultivo Orgánico.

Con la Ing. Irina Cachay Ayala, con especialidad en economía agraria en

Hohenheim - Alemania

A las 3:00 pm.

Ingreso Libre


* CAMPAÑA CONTRA EL DOLOR, aplicación de Terapia Neural, para todo tipo de dolor localizado.

Con el experto en Metafísica Oriental: Wilson Silva y la Ozonoterapista: Dra. Ana Carrillo

De 3:00 pm. a 6:00 pm.

Reciprocidad: S/. 20.00


* CONFERENCIA: "FENG SHUI APLICADO A LOS NEGOCIOS"

Con el experto en Metafísica Oriental: Wilson Silva
A las 4:00 pm.

Ingreso Libre.


* PRESENTACIÓN DE DANZA

Con la Terapeuta Psico Corporal: Carmen Luz Gorriti

A las 5:30 pm.

Ingreso Libre


* CÍRCULO SANADOR DE MUJERES EN LUNA LLENA

A las 6:00 pm.

Reciprocidad: S/.7.00


NOTA: Los ganadores del sorteo radial del programa "Nuestra Coca", recibirán el día sábado 26 de junio sus premios, consistentes en: una sesión de Alineamiento de Chakras (con Adelma Medina), una sesión de Reflexología (con Kristal Solar) y una sesión de Masajes con Piedras Calientes (con Carmen Rosa Ccose). El sorteo se realizará el día viernes 25 de junio con las llamadas que ingresen durante la emisión del programa, que vá los lunes, miércoles y viernes de 1:00 pm. a 2:00 pm.

Puede seguir el programa desde internet: www.radiolatina.com.pe

O directamente en la radio: Radio Latina 990 AM

Teléfonos de la radio para llamar y participar: 422-8810 / 441-4512
También pueden inscribirse para los concursos al correo: info@kukahampywasi.com
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JR.NAPO 1640, ALT. CUADRA 16 AV. TINGO MARIA – BREÑA.
TELF.: 423-3281 anexo 27 ó 689-5184.
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¡¡Sean Bienvenidos!!

KUKA HAMPY WASI

"ESCÁPATE DE LIMA EN BREÑA"

sábado 19 de junio de 2010

Al Tomar un Libro

"La esperanza que todos tenemos al tomar un libro es encontrar un hombre que coincida con nuestro modo de ser, vivir tragedias y alegrías que no tenemos el valor de provocar nosotros mismos, soñar sueños que vuelvan la vida más apasionante, quizá también descubrir una filosofía de la existencia que nos haga más capaces de afrontar los problemas y las pruebas que nos asaltan"
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Henry Miller(1891-1980), Escritor Norteamericano.

viernes 18 de junio de 2010

Llevo a todos en mí

"Hacer canciones no tiene sentido, si en cada palabra, en cada nota no estamos todos. Lo importante es sentirse bien, pero de adentro. Si estamos bien podemos estar juntos y mirar para afuera. El asunto es cambiar y darlo vuelta, pero sin violencia, con amor, con ganas de sumarnos en paz".
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Piero esta en Lima. Tenia la información de su visita por las propagandas que figuran en muchos paraderos de lima : “Piero Homenajeando a Papa”, o un titulo que es casi lo mismo. Naturalmente cuando observo este tipo de “advenimientos”, siento una emoción del tamaño de un granito de alpiste, o sea ninguna emoción. Estos conciertos suelen desarrollarse en los Jockey Plazas, en los centros de convenciones, y como lo es en este caso en el Centro de Convenciones del María Angola. Por ende, para mi particular caso, se desarrollan en otras “galaxias” a las que mi Combi, mi Custer, mi 73, no me pueden llevar. Mas ayer husmeando un programa de tv que casi nunca husmeo : “Prensa Libre” con Rosa María Palacios, me lo encontré a Piero. Fue una conversación extensa. Rosa María le consagro casi la tercera parte de su programa. Pero ya de arranque RMP esgrimió : “El Cantautor que en algún momento le cantara a la revolución, pero que ahora le canta a la paz”. Piero se hizo el desentendido, supongo que a este tipo de cacareos de gallinas hinchas acérrimas del viejo orden el lo llamara “gases del oficio pues”. Piero comenzó hablando del como un determinado día se decidió a dejar de hacer “Canciones de Tarjeta Postal”(Si vos te vas, Juan Boliche, Tengo la piel cansada de la tarde), y decidió que sus canciones hablarían por los que no podían hablar, dirían lo que no se estaba permitido decir. Hablo de la Dictadura, de sus amigos que empezaban a desaparecer, de cómo por obra de alguna providencia escapo sin saberlo de la policía de Videla : Se demoraba 10 minutos mas en salir de su apartamento y no vivía para contarlo. Rosa María Palacios escuchaba sonriente, como si escuchara al Narrador de Cuentos, como si oyera las mil y una noche y no herida aun latente en la piel de América. Luego la Gallina volvió a cacarear : “Y como así Piero dejaste de ser el cantor de protesta, de la revolución, y empezaste a cantarle a la paz, al amor”. Antes que responda Piero, responderá este servidor : ¿Quién le trepano los parietales a esta coreuta sin voz propia, para insertarle el chip desubicado y cojudo que le dice que revolución, amor y paz no son los rostros de una misma palabra?. Benedictis respondió (ahora si) : Yo sigo siendo el mismo, sigo creyendo en las mismas cosas, creo que necesitamos un cambio total y urgente, pero sin violencia, lo que siempre me ha diferenciado de otras posiciones de izquierda es que no creo en los cambios violentos…puedo entenderlos, hasta comprenderlos, pero no los comparto. La Gallina no dijo ni un Cloc, y después solo se limito a publicitar el evento por el día del padre. Piero tuvo un intercambio de palabras parecido con Cecilia Valenzuela hace un par de años, pero con la Chichi si fue mas intercambio, porque la tristemente recordada no es una gallina, sino una hiena alunada, pero esto fue un “pro” porque así Piero pudo explayarse mas sobre lo que piensa de Correa, Morales, y sobre otros vientos mas respirables en Latinoamérica.

¿Y mi gente... cómo está?
¿qué buscará en su camino?
Yo trabajo, y veo que
mi día tiene angustias sin sentido.
estoy cediendo a la dificultad pero...
vencido, no...
¿Quién no ha probado hacer cambiar al viento
antes de caerse y no moverse más...?
Yo trabajo, y siento así;
llevo a todos en mí.
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¿Y la gente donde va?
no sirve ya seguir pensando.
Miro todo y sé muy bien:
mi día tiene angustia y desencanto...
Me han vendido tanto la verdad, pero..
creída, no...
¿Quien no ha probado hacer cambiar el país.
antes de caerse y no moverse más...?
yo trabajo y siento así;
llevo a todos en mí.

jueves 17 de junio de 2010

Municipalidad de Villa María Destruye Nuestra Memoria

PRONUNCIAMIENTO DEL FRENTE CULTURAL RECHAZANDO LA DESTRUCCIÓN DEL MONUMENTO UBICADO EN LA CURVA DE NUEVA ESPERANZA
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El frente cultural de Villa María del Triunfo, reúne a artistas, promotores culturales y vecinos en general interesados en impulsar el arte, la cultura y la educación en nuestro distrito, asumiendo una posición independiente de cualquier proyecto político que tenga fines electorales.

En ese sentido, condenamos la destrucción del monumento que evoca nuestro pasado reciente, es decir el proceso de violencia política que nos tocó vivir en el sur de Lima, y que fue construido como producto de las recomendaciones de la Comisión de la Verdad y Reconciliación.

Creemos que una comunidad es mucho más que el pavimento sobre sus calles, es fundamentalmente las personas que viven en ella, sus formas de enfrentar la vida, de construir su futuro y recordar su pasado. Nuestra memoria colectiva, es decir nuestros recuerdos como vecinos, son de gran importancia para ayudarnos a trazar un camino a seguir como distrito, de reconocernos, de saber quiénes somos. La destrucción de los monumentos no hace más que demostrar la poca importancia que tienen nuestros representantes por la cultura.

Si bien es cierto el monumento en cuestión no era compartido y entendido por parte de nuestra población, no justifica de ninguna manera su destrucción. Por el contrario, se debió haber generado un proceso de acercamiento y educación a nivel distrital que no solo nos ayude a valorar los escasos monumentos que encontramos en Villa María, sino también los múltiples espacios públicos con los que contamos y que muchas veces fueron construidos con el esfuerzo mismo de los vecinos.

Valoremos nuestros espacios públicos, (calles, parques, lozas, cerros, locales comunales, cementerios, etc.) ya que justamente en estos espacios es donde podemos reconocernos como vecinos, como parte de una misma comunidad y a la vez nos permiten construir nuestro futuro.

Por lo tanto exigimos la reposición del monumento por parte de nuestras autoridades e iniciar un proceso de revaloración del mismo y de los que pudiesen haber en el distrito, a través de los canales de comunicación pertinentes como la web del municipio entre otros.

Firman:

Audiovisual cultural 5minutos5
Itinerarte "arte en tu parque"
Villa María Radio
Artificio Colectivo
A forest Cultural
Los Fiats
Solo para locos (programa de radio)
Villa María Rock
Chino Bar Cultural
John Martínez
Merly Rodríguez
Fernando Naveda
Jorge Melendez

Frente Cultural de Villa María del Triunfo
www.frenteculturalvmt.blogspot.com
Lima, junio del 2010

Los Artistas y Promotores Culturales de Villa María nos estamos reuniendo. A 3 meses de que se produzca el cambio de “Dueño de Circo” en la Municipalidad, y continúen los Cómicos Ambulantes, las cachetadas de payaso, y sigan regalando canchita dulce a nuestra población, esta voz tiene que ser sentida. Candidatos y “Candidasos”, entre Uds. y nosotros hay algo personal. Escrito esta.

martes 15 de junio de 2010

PUTO EL QUE SE RÍE DE ESTO

"De mí se dirá posiblemente que soy un escritor cómico, a lo sumo. Y será cierto. No me interesa demasiado la definición que se haga de mí. No aspiro al Nobel de Literatura. Yo me doy por muy bien pagado cuando alguien se me acerca y me dice: me cagué de risa con tu libro"

Roberto Fontanarrosa
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Otra sobre Candidatos y "Candidasos"

lunes 14 de junio de 2010

Invitados los Poetas Jóvenes, y no tan Jóvenes, a Leer en Nuestro Programa

Nuevos Vientos, y azules, para el Pequeño Programa de Radio. Vientos que soplan primero desde el punto cardinal de los 4 años cumplidos, después del echo de no fructificar el proyecto de co-conducción, y por ultimo la noticia de que Radio Planicie ha comprado nuevos equipos, recién arribaditos de Italia hace 2 semanas, equipos suficientes para salir para todo Lima (aunque esto depende del consentimiento, anuencia del Ministerio de transportes y comunicaciones, y obviamente del "humor" o temperatura que tengan las reglas de juego establecidas por el monopolio del grupo RPP), pero lo mas importante son los equipos para llegar con altísima fidelidad a todo el Cono Este y Centro de la Capital (y en cortísimo plazo para Ayacucho). Esto en conjunto conlleva, nos lleva, a que nos replanteemos los nortes en la producción de “Solo para Locos”. Dentro de los bloques que iremos inaugurando a partir de este Domingo 20 de Junio, esta el segmento : Un Poeta anda Suelto. Este Bloque consistirá en entrevistar todos los Domingos, de ser posible, a un Poeta Nacional, que tenga alguna publicación para compartir y mostrar (Plaqueta, Libro, Fanzine, etc). La idea es hablar sobre la obra poética en ciernes, grabar la entrevista, y cuidadosamente editada publicarla en Youtube. Este segmento estará a la orden, a la mano de todo aquel Poeta que nos lo solicite. Entonces lanzamos a partir de hoy la invitación, la propuesta. Poetas interesados, escribir a los siguientes correos para coordinar participación en nuestro programa : programasoloparalocos@hotmail.com o amayaluisenrique@hotmail.com.

Ajeno a carreras y bullicio
Entre buses y edificios
Un poeta anda en la calle

Frenadas, insultos, bocinazos
Va dejando tras su paso
De semáforos no sabe

Va tejiendo las palabras ciertas
De un poema por parir
La promesa de una cría nueva por venir

Ajeno al mundano desconcierto
Un poeta anda suelto

Por otra dimensión va brincándole el alma
Donde habita el amor, donde reina la calma
Donde no hay polución, donde no hay estresados
Donde aún la canción no la rige el Mercado

Un día su práctica fue rota
Una cruda palabrota
Lo bajó al duro cemento

Entonces se contempló y dio cuenta
Que a su insólita existencia
Le estaba sobrando el cuerpo

Decidió dejarlo sin lamentos
Una tarde otoñal
Y un impulso libertario inmenso lo echó a volar

Ajeno por fin al pavimento
Un poeta se hace al viento

sábado 12 de junio de 2010

PUTO EL QUE LEE ESTO

Palabras Iniciales

Por Roberto Fontarrosa

“Puto el que lee esto.”
Nunca encontré una frase mejor para comenzar un relato. Nunca, lo juro por mi madre que se caiga muerta. Y no la escribió Joyce, ni Faulkner, ni Jean-Paul Sartre, ni Tennessee Williams, ni el pelotudo de Góngora.

Lo leí en un baño público en una estación de servicio de la ruta. Eso es literatura. Eso es desafiar al lector y comprometerlo. Si el tipo que escribió eso, seguramente mientras cagaba, con un cortaplumas sobre la puerta del baño, hubiera decidido continuar con su relato, ahí me hubiese tenido a mí como lector consecuente. Eso es un escritor. Pum y a la cabeza. Palo y a la bolsa. El tipo no era, por cierto, un genuflexo dulzón ni un demagogo. “Puto el que lee esto”, y a otra cosa. Si te gusta bien y si no también, a otra cosa, mariposa. Hacete cargo y si no, jodete. Hablan de aquel famoso comienzo de Cien años de soledad, la novelita rococó del gran Gabo. “Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento...” Mierda. Mierda pura. Esto que yo cuento, que encontré en un baño público, es muy superior y no pertenece seguramente a nadie salido de un taller literario o de un cenáculo de escritores pajeros que se la pasan hablando de Ross Macdonald.

Ojalá se me hubiese ocurrido a mí un comienzo semejante. Ese es el golpe que necesita un lector para quedar inmovilizado. Un buen patadón en los huevos que le quite el aliento y lo paralice. Ahí tenés, escapate ahora, dejá el libro y abandoname si podés.

No me muevo bajo la influencia de consejos de maricones como Joyce o el inútil de Tolstoi. Yo sigo la línea marcada por un grande, Carlos Monzón, el fantástico campeón de los medio medianos. Pumba y a la lona. Paf... el piñazo en medio de la jeta y hombre al suelo. Carlitos lo decía claramente, con esa forma tan clara que tenía para hablar. “Para mí el rival es un tipo que le quiere sacar el pan de la boca a mis hijos.” Y a un hijo de puta que pretenda eso hay que matarlo, estoy de acuerdo.

El lector no es mi amigo. El lector es alguien que les debe comprar el pan a mis hijos leyendo mis libros. Así de simple. Todo lo demás es cartón pintado. Entonces no se puede admitir que alguien comience a leer un libro escrito por uno y lo abandone. O que lo hojee en una librería, lea el comienzo, lo cierre y se vaya como el más perfecto de los cobardes. Allí tiene que quedar atrapado, preso, pegoteado. “Puto el que lee esto.” Que sienta un golpe en el pecho y se dé por aludido, si tiene dignidad y algo de virilidad en los cojones.

“Es un golpe bajo”, dirá algún crítico amanerado, de esos que gustan de Graham Greene o Kundera, de los que se masturban con Marguerite Yourcenar, de los que leen Paris Review y están suscriptos en Le Monde Diplomatique. ¡Sí, señor –les contesto–, es un golpe bajo! Y voy a pegarles uno, cien mil golpes bajos, para que me presten atención de una vez por todas. Hay millones de libros en los estantes, es increíble la cantidad alucinante de pelotudos que escriben hoy por hoy en el mundo y que se suman a los que ya han escrito y escribirán. Y los que han muerto, los cementerios están repletos de literatos. No se contentan con haber saturado sus épocas con sus cuentos, ensayos y novelas, no. Todos aspiraron a la posteridad, todos querían la gloria inmortal, todos nos dejaron los millones de libros repulsivos, polvorientos, descuajeringados, rotosos, encuadernados en telas apolilladas, con punteras de cuero, que aún joden y joden en los estantes de las librerías. Nadie decidió, modesto, incinerarse con sus escritos. Decir: “Me voy con rumbo a la quinta del Ñato y me llevo conmigo todo lo que escribía, no los molesto más con mi producción”, no. Ahí están los libros de Molière, de Cervantes, de Mallea, de Corín Tellado, jodiendo, rompiendo las pelotas todavía en las mesas de saldos.

Sabios eran los faraones que se enterraban con todo lo que tenían: sus perros, sus esposas, sus caballos, sus joyas, sus armas, sus pergaminos llenos de dibujos pelotudos, todo. Igual ejemplo deberían seguir los escritores cuando emprenden el camino hacia las dos dimensiones, a mirar los rabanitos desde abajo, otra buena frase por cierto. “Me voy, me muero, cagué la fruta –podría ser el postrer anhelo–. Que entierren conmigo mis escritos, mis apuntes, mis poemas, que total yo no estaré allí cuando alguien los recite en voz alta al final de una cena en los boliches.” Que los quemen, qué tanto. Es lo que voy a hacer yo, téngalo por seguro, señor lector. Millones de libros, entonces, de escritores importantes y sesudos, de mediocres, tontos y banales, de señoras al pedo que decidían escribir sus consejos para cocinar, para hacer punto cruz, para enseñar cómo forrar una lata de bizcochos. Pelotudos mayores que dedicaron toda su vida, toda, al estudio exhaustivo de la vida de los caracoles, de los mamboretás, de los canguros, de los caballos enanos. Pensadores que creyeron que no podían abandonar este mundo sin dejar a las generaciones futuras su mensaje de luz y de esclarecimiento. Mecánicos dentales que supusieron urgente plasmar en un libro el porqué de la vital adhesividad de la pasta para las encías, señoras evolucionadas que pensaron que los niños no podrían llegar a desarrollarse sin leer cómo el gnomo Prilimplín vive en una estrella que cuelga de un sicomoro, historiadores que entienden imprescindible comunicar al mundo que el duque de La Rochefoucauld se hacía lavativas estomacales con agua alcanforada tres veces por día para aflojar el vientre, biólogos que se adentran tenazmente en la insondable vida del gusano de seda peruano, que cuando te descuidás te la agarra con la mano.

Allí, a ese mar de palabras, adjetivos, verbos y ditirambos, señores, hay que lanzar el nuevo libro, el nuevo relato, la nueva novela que hemos escrito desde los redaños mismos de nuestros riñones. Allí, a ese interminable mar de volúmenes flacos y gordos, altos y bajos, duros y blandos, hay que arrojar el propio, esperando que sobreviva. Un naufragio de millones y millones de víctimas, manoteando desesperadamente en el oleaje, tratando de atraer la atención del lector desaprensivo, bobo, tarado, que gira en torno a una mesa de saldos o novedades con paso tardío, distraído, pasando apenas la yema de sus dedos innobles sobre la cubierta de los libros, cautivado aquí y allá por una tapa más luminosa, un título más acertado, una faja más prometedora. Finge. El lector finge. Finge erudición y, quizás, interés. Está atento, si es hombre, a la minita que en la mesa vecina hojea frívolamente el último best-seller, a la señora todavía pulposa que parece abismarse en una novedad de autoayuda. Si es mujer, a la faja con el comentario elogioso del gurú de turno. Si es niño, a la musiquita maricona que despide el libro apenas lo abre con sus deditos de enano.

Y el libro está solo, feroz y despiadadamente solo entre los tres millones de libros que compiten con él para venderse. Sabe, con la sabiduría que le da la palabra escrita, que su tiempo es muy corto. Una semana, tal vez. Dos, con suerte. Después, si su reclamo no fue atractivo, si su oferta no resultó seductora, saldrá de la mesa exclusiva de las novedades VIP diríamos, para aterrizar en algún exhibidor alternativo, luego en algún estante olvidado, después en una mesa de saldos y por último, en el húmedo y oscuro depósito de la librería, nicho final para el intento fracasado. Ya vienen otros –le advierten–, vendete bien que ya vienen otros a reemplazarte, a sacarte del lugar, a empujarte hacia el filo de la mesa para que te caigas y te hagas mierda contra el piso alfombrado.

No desaparecerá tu libro, sin embargo, no, tenelo por seguro. Sea como fuere, es un símbolo de la cultura, un icono de la erudición, vale por mil alpargatas, tiene mayor peso específico que una empanada, una corbata o una licuadora. Irá, eso sí, con otros millones, al depósito oscuro y maloliente de la librería. No te extrañe incluso que vuelva un día, como el hijo pródigo, a la misma editorial donde lo hicieron. Y quede allí, al igual que esos residuos radioactivos que deben pasar una eternidad bajo tierra, encerrados en cilindros de baquelita, teflón y plastilina para que no contaminen el ambiente, hasta que puedan convertirse en abono para las macetas de las casas solariegas.

De última, reaparecerá de nuevo, Lázaro impreso, en la mano de algún boliviano indocumentado, junto a otros dos libros y una birome, como oferta por única vez y en carácter de exclusividad, a bordo de un ómnibus de línea o un tren suburbano, todo por el irrisorio precio de un peso. Entonces, caballeros, no esperen de mí una lucha limpia. No la esperen. Les voy a pegar abajo, mis amigos, debajo del cinturón, justo a los huevos, les voy a meter los dedos en los ojos y les voy a rozar con mi cabeza la herida abierta de la ceja.

“Puto el que lee esto.”

John Irving es una mentira, pero al menos no juega a ser repugnante como Bukowski ni atildadamente pederasta como James Baldwin. Y dice algo interesante uno de sus personajes por ahí, creo que en El mundo según Garp: “Por una sola cosa un lector continúa leyendo. Porque quiere saber cómo termina la historia”. Buena, John, me gusta eso. Te están contando algo, querido lector, de eso se trata. Tu amigo Chiquito te está contando, por ejemplo en el club, cómo al imbécil de Ernesto le rompieron el culo a patadas cuando se puso pesado con la mujer de Rodríguez. Vos te tenés que ir, porque tenés que trabajar, porque dejaste la comida en el horno, o el auto mal estacionado, o porque tu propia mujer te va a armar un quilombo de órdago si de nuevo llegás tarde como la vez pasada. Pero te quedás, carajo. Te quedás porque si hay algo que tiene de bueno el sorete de Chiquito es que cuenta bien, cuenta como los dioses y ahora te está explicando cómo el boludo de Ernesto le rozaba las tetas a la mujer de Rodríguez cada vez que se inclinaba a servirle vino y él pensaba que Rodríguez no lo veía. No te podés ir a tu casa antes de que Chiquito termine con su relato, entendelo. Mirás el reloj como buen dominado que sos, le pedís a Chiquito que la haga corta, calculás que ya te habrá llevado el auto la grúa, que ya se te habrá carbonizado la comida en el horno, pero te quedás ahí porque querés eso que el maricón de John Irving decía con tanta gracia: querés saber cómo termina la historia, querido, eso querés.

Entonces yo, que soy un literato, que he leído a más de un clásico, que he publicado más de tres libros, que escribo desde el fondo mismo de las pelotas, que me desgarro en cada narración, que estudio concienzudamente cómo se describe y cómo se lee, que me he quemado las pestañas releyendo a Ezra Pound, que puedo puntuar de memoria y con los ojos cerrados y en la oscuridad más pura un texto de setenta y ocho mil caracteres, que puedo dictaminar sin vacilación alguna cuándo me enfrento con un sujeto o con un predicado, yo, señores, premio Cinta de Plata 1989 al relato costumbrista, pese a todo, debo compartir cartel francés con cualquier boludo. Mi libro tendrá, como cualquier hijo de vecino, que zambullirse en las mesas de novedades junto a otros millones y millones de pares, junto al tratado ilustrado de cómo cultivar la calabaza y al horóscopo coreano de Sabrina Pérez, junto a las cien advertencias gastronómicas indispensables de Titina della Poronga y las memorias del actor iletrado que no puede hacer la O ni con el culo de un vaso, pero que se las contó a un periodista que le hace las veces de ghost writer. Y no estaré allí yo para ayudarlo, para decirle al lector pelotudo que recorre con su vista las cubiertas con un gesto de desdén obtuso en su carita: “Éste es el libro. Éste es el libro que debe comprar usted para que cambie su vida, caballero, para que se le abra el intelecto como una sandía, para que se ilustre, para que mejore su aliento de origen bucal, estimule su apetito sexual y se encame esta misma noche con esa potra soñada que nunca le ha dado bola”.

Y allí estará la frase, la que vale, la que pega. El derechazo letal del Negro Monzón en el entrecejo mismo del tano petulante, el trompadón insigne que sacude la cabeza hacia atrás y hacia adelante como perrito de taxi y un montón de gotitas de sudor, de agua y desinfectante que se desprenden del bocho de ese gringo que se cae como si lo hubiese reventado un rayo. “Puto el que lee esto.” Aunque después el relato sea un cuentito de burros maricones como el de Platero y yo, con el Angelus que impregna todo de un color malva plañidero. Aunque la novela después sea la historia de un seminarista que vuelve del convento. Aunque el volumen sea después un recetario de cocina que incluya alimentos macrobióticos.

No esperen, de mí, ética alguna. Sólo puedo prometerles, como el gran estadista, sangre, sudor y lágrimas en mis escritos. El apetito por más y la ansiedad por saber qué es lo que va a pasar. Porque digo que es puto el que lee esto y lo sostengo. Y paso a contarles por qué lo afirmo, por qué tengo autoridad para decirlo y por qué conozco tanto sobre su intimidad, amigo lector, mucho más de lo que usted nunca hubiese temido imaginar. Sí, a usted le digo. Al que sostiene este libro ahora y aquí, el que está temiendo, en suma, aparecer en el renglón siguiente con nombre y apellido. Nombre y apellido. Con todas las letras y hasta con el apodo. A usted le digo.

viernes 11 de junio de 2010

Sobre que ha sido y que sera “Solo para Locos”

Entrevista a la Poeta Giuliana Llamoja
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Hare un acto de contricción. Hasta hace 2 días me asaltaba, hasta me “traumatizaba” una idea : la de haber realizado un notable esfuerzo por mantener el programa, si, haber sido hasta por momentos heroico en esa lucha, pero así con la franqueza y ausencia de “falsa modestia” que tengo para reconocer ese aspecto, también reconocía …¡que floja ha sido tu producción, porque no has hecho mas por madurar en esa parte, si, todo muy espontaneo, pero “demasiada libre asociación de ideas” en las entrevistas!. Y el solo pensar de tan suelta de huesas inspiración en las conversas, en las ediciones, tanta alegre “irresponsabilidad”, se me escarapelaba la piel.
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El hacer radio era un sueño desde la primera infancia, pero en verdad lo veíamos utópico, de ensueño, fantaseaba mucho con el echo de tener un programa, pero sabia que era eso, una fantasía Disney. Pero la oportunidad del programa llego justamente como salida de una película, un día un amigo me dijo sin mas ni mas : ¿Oye, quieres hacer radio?. Así de fácil, como el subir a los cielos adonde nos lleva la fantasía.

Aprendimos en el camino, corregimos haciendo, ensayando y errando en el acto mismo de salir al aire, y por la misma emoción de estar concretizando lo que tanto anhelábamos, por la adrenalina que produce el estar tocando lo que amamos, no reparamos con mucha seriedad en el estricto análisis de que tan bien, regular o mal lo estábamos haciendo.

En la casi totalidad de estos años de radio, hemos aplicado la Escuela Giacosa : No preparar las preguntas, solo escuchar con todo el ser a tu invitado, y solo así la fluidez sucederá. Pero a 4 años y 2 meses de experiencia radial, debo confesar que esta escuela, o consejo, ya no me resulta mas, y es hora de aplicar conceptos mas establecidos, parámetros, tiempos definidos, etc. Podría decirse que en 15 días cuando mucho, verán un antes y después de “Solo para Locos”, un punto final y otro de comienzo. ¡Pero la sola idea de mi producción anterior, de los errores infantiles que he notado y recuerdo, ahhhh…que desesperación ¡. Pero el día de ayer, limpiando mi PC, eliminando tanto follaje intrascendente, me puse a ordenar los videos y audios de mis programas, y sinceramente otra idea, otro sentimiento apareció en mi. Muchos audios me gustaron, me conmovieron, me felicite por la calidad de invitados y conversadores que he tenido, por tanta esencia descubierta y compartida en las tertulias de 101.7 FM y en 91.5 FM. Caí en cuenta que había sido demasiado duro e injusto conmigo. Darlo todo de corazón y con libertad llevada al tope, tiene sus riesgos, se cometen muchos tropiezos con el pie, pero el no haberme permitido la “eficiencia” y la “inmunidad” del parámetro, hizo que pudiera, y pudiéramos, presenciar tanta Fe, tanta Tibieza, tanta Magia. Fe, Tibieza y Magia que solo brotan cuando nos damos completos, entregando lo mejor y peor de nosotros.

Entonces cierro con aprecio, con nostalgia, con agradecimiento sobre todo, estos 4 años de radio, y me abro a una nueva etapa, con nuevos formatos, nuevos derroteros, nuevas conquistas. Nos propusimos tener una co-conduccion, pero no floreció la idea, así que este proyecto de tener una “partner” se queda también en la vieja etapa. Quien sabe y nos volvamos animar por una parte femenina en Solo para Locos, pero por el momento no hay visos de que pueda volver a acontecer.

Tenemos un
Canal de Youtube para los que gusten revisar programas anteriores, y para los que deseen y tengan el buen animo y disposición de chequear algunas ediciones recomendadas, les dejo el link de los siguientes musicales y entrevistas.
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Entrevista Pintor Jorge Miyagui

Musical Cantautora Pamela Rodríguez

Entrevista y Musical Cantautor Omar Camino

Entrevista y Musical Trovador Cubano Inti Santana

Entrevista Artista Plástico Víctor Delfín

Entrevista Escritora Colombiana Vera Carvajal

Musical Dúo Jano de Argentina

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miércoles 9 de junio de 2010

Para todos los Candidatos y "Candidazos"

Llevando el compas, el ritmo, el swing de la comparsa del Gran Circo Beat que próximamente llegara a nuestros Barrios : Las Elecciones Municipales, un Dirigente Vecinal de Villa el Salvador nos remite las siguientes “Pastillitas” (Mejor Fueran Supositorios para Manatíes) para la moral (O sea para el agujero de gusano, para el absoluto vacio) de los Políticos Made in Peruvian.
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El político se convierte en estadista cuando comienza a pensar en las próximas generaciones y no en las próximas elecciones
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EL político debe ser capaz de predecir lo que va a pasar mañana, el mes próximo y el año que viene; y de explicar después por qué fue que no ocurrió lo que el predijo.

Winston Churchill (1874 - 1965) Político Británico

Los políticos son siempre lo mismo. Prometen construir un puente aunque no haya río.

Nikita Jruschov (1894-1971) Político ruso.
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Un hombre de Estado es el que se pasa la mitad de su vida haciendo leyes, y la otra mitad ayudando a sus amigos a no cumplirlas.

Noel Clarasó (1905-1985) Escritor español.
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El que no se atreve a ser inteligente, se hace político.

Enrique Jardiel Poncela (1901-1952) Escritor español.
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La vocación del político de carrera es hacer de cada solución un problema.

Woody Allen (1935-?) Actor, director y escritor estadounidense.
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Los grandes políticos deben su reputación, cuando no a la pura casualidad, a circunstancias que ellos mismos no podían prever.

Otto von Bismark (1815-1898) Político alemán.
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Los científicos se esfuerzan por hacer posible lo imposible. Los políticos por hacer lo posible imposible.

Bertrand Russell (1872-1970) Filósofo, matemático y escritor inglés.
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Cuando la lucha entre facciones es intensa, el político se interesa, no por todo el pueblo, sino por el sector a que él pertenece. Los demás son, a su juicio, extranjeros, enemigos, incluso piratas.

Thomas Macaulay (1800-1859) Historiador y político británico.
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Solamente con que los políticos y los científicos fueran un poco más vagos, ¿cuánto más felices seríamos todos?.

Evelyn Waugh (1903-1966) Escritor inglés.
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ATTE.

EDGAR LLIUYACC MALLCCO
PRESIDENTE DE LA SECTORIAL VI

martes 8 de junio de 2010

Silvio en Estados Unidos, 30 Años Después.

No fue una noche política, aunque las canciones de Silvio Rodríguez lo sean. "Silvio es poesía, es Latinoamérica, es el mundo, es nuestro. Es un maestro y cuando uno acude a escucharle eso es lo único que importa. Estoy seguro de que hoy aquí también hay gente en contra de la revolución y el comunismo pero está de acuerdo con la música". Armando Martínez, de El Salvador, solía calentar su existencia, en plena guerra civil en su país, con temas de Silvio Rodríguez hace ya tres décadas. El viernes pasado, precisamente 30 años después de que el cantautor cubano pisara Estados Unidos por última vez, clásicos imperecederos como Ojalá o La maza, que le pusieron banda sonora al idealismo y luchas sociales de todo un continente, Latinoamérica, volvieron a sonar en el Carnegie Hall de Nueva York, emocionando no solo a Armando si no a los 2.800 afortunados que consiguieron entrada para el concierto que abría su gira por Estados Unidos.
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Arropado por un público en éxtasis que lloró, jaleó y coreó al cantautor que le brindó sus versos a la revolución cubana, Silvio Rodríguez, de 63 años, hizo lo que mejor sabe hacer: cantar. No hubo ni alusiones al embargo contra Cuba, ni peticiones concretas de tinte político, solo una dedicatoria, a mitad de concierto, expresada de forma elegante y comprensible para quien quisiera entenderla: "Hoy es el cumpleaños de Gerardo Hernández, un hombre que lleva más de diez años preso, a mi parecer, injustamente. A él y a sus cuatro compañeros, a quienes nosotros los cubanos consideramos nuestros cinco héroes, les quiero dedicar esta canción". Y comenzó a tocar La canción del elegido. Por supuesto, el Carnegie Hall se vino abajo, porque aunque el caso de los cinco cubanos presos en Estados Unidos desde hace 11 años acusados de espionaje no sea excesivamente conocido, daba igual lo que Silvio cantara, hiciera o dijera: su público, que le dedicó una larga y emocionante ovación en cuanto pisó el escenario y no dejó de echarle piropos a lo largo del concierto, interrumpiéndole constantemente, estaba allí para declararle pleitesía a un héroe musical al que llevaban esperando treinta años. Ese es el tiempo que tardó en conseguir un visado un artista que no acudió solo: le acompañaba su esposa, la flautista Niurka González (quien también se llevó más de una ovación), un guitarrista espectacular, Rachid López, Maykel Elizarde al tres, Cesar Bacaró al bajo y Oliver Valdés a la percusión, que potenciaron con bellos arreglos musicales lo que sus letras y su guitarra expresan perfectamente sin ayuda.
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Fuera, con sustanciosa presencia policial, hubo quien protestó a favor y en contra de un artista al que tres días antes se lo llevaron en volandas tras una rueda de prensa por temor a que su vida corriera peligro. Ajeno al ruido que su presencia causó, el cantautor desgranó algunos temas de su nuevo disco, Segunda cita pero sobre todo emocionó con las canciones que han hecho soñar con un mundo mejor a varias generaciones como La era está pariendo un corazón o Sueño con serpiente. Y aunque como él mismo dijo hace unos días, quizás haya que cambiar "la R de revolución por la E de evolución", el hombre que hizo poesía de la lucha demostró ayer que la palabra y la música, cuando son universales, nunca envejecen. Al menos, para su público.
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Fuente : El País


Yo soy de donde hay un río

Parte I
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Parte II
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Parte III
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Parte IV
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Parte V
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Parte VI
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Parte VII
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Parte VIII
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lunes 7 de junio de 2010

Monalisa

Desde hace 3 Semanas no hay Edicion de “Solo para Locos” en la que no haga sonar un tema de Jorge Vercilo. Debo confesar que ando enamorado de toda esa rafaga de verdor y frescor que le brotan, le crecen a sus canciones. Cada uno de sus temas me deja los adentros con un saborcito a mentol (El Jazz tambien siempre me produce el mismo efecto). Creo que el pequeño programa seguira haciendo “proselitismo” de Vercilo por algunas semanitas mas, haciendo “marketing” a este periodista que nunca ejercio, y que en el año 2003 lanzara a ese cielo musical brasileño tan repleto de estrellas, cada una mas luminosa y espectacular que la otra, el Hit “Monalisa”, una de las canciones mas escuchadas aquel año en el Pais del Cono Este de America Latina.

Es increíble
nada desvia un destino
hoy todo tiene sentido
y hay mucho que aprender
y la vida tan generosa conmigo
yendo de amigo en amigo
me ha presentado a usted.

Paraliza con su mirar monalisa
su casi risa ilumina
todo alrededor de mi vida
¡Ay de mí!
me lleva Junto con usted
o me usa para su placer
me fascina Diosa con un aire de niña

No se aferre a sentimientos antiguos
todo lo que fue vivido me preparó para usted
no se ofendan mis amores de antes
todos tornaronse puentes
para que yo llegara a usted

Paraliza con su mirar monalisa
su casi risa ilumina
todo alrededor de mi vida
¡Ay de mí!
me lleva Junto con usted
o me usa para su placer
me fascina Diosa con un aire de niña

domingo 6 de junio de 2010

Video del Evento "Poesía con Candela"

Buen comienzo tuvo la Poesía el pasado Viernes 4 en San Juan de Lurigancho. El evento “Poesía con Candela” transcurrió en una noche de “iniciación” y “descubrimiento” para muchos. Algunos descubrieron que la Poesía tenia una voz, un rostro (y joven), que la poesía estaba viva, que sudaba y trabaja duro como cualquier vecino de Juan bajo este cielo plomizo de lima. También descubrimos que en SJL se podía tomar un buen zumo supremo de uvas, un buen Piscancho (Nombre del Pisco de San Juan de Lurigancho). Y decimos de iniciación porque algunos a partir de este encuentro inauguraran un compromiso con la Cultura en el Distrito mas poblado de Lima. La Pagina de Arte y Cultura Lima Gris cubrió el acto, gracias a ellos por el importante gesto. Sin mas ni mas el registro en Video de “Poesía con Candela”. En Julio la segunda fecha. Se les avisa con tiempo eh.

sábado 5 de junio de 2010

Miss Amnesia

La muchacha abrió los ojos y se sintió apabullada por su propio desconcierto. No recordaba nada. Ni su nombre, ni su edad, ni sus señas. Vio que su falda era marrón y que la blusa era crema. No tenía cartera. Su reloj pulsera marcaba las cuatro y cuarto. Sintió que su lengua estaba pastosa y que las sienes le palpitaban. Miró sus manos y vio que las uñas tenían un esmalte transparente. Estaba sentada en el banco de una plaza con árboles, una plaza que en el centro tenía una fuente vieja, con angelitos, y algo así como tres platos paralelos. Le pareció horrible. Desde su banco veía comercios, grandes letreros. Pudo leer: Nogaró, Cine Club, Porley Muebles, Marcha, Partido Nacional. Junto a su pie izquierdo vio un trozo de espejo, en forma de triángulo. Lo recogió. Fue consciente de una enfermiza curiosidad cuando se enfrentó a aquel rostro que era el suyo. Fue como si lo viera por primera vez. No le trajo ningún recuerdo. Trató de calcular su edad. Tendré dieciséis o diecisiete años, pensó. Curiosamente, recordaba los nombres de las cosas (sabía que esto era un banco, eso una columna, aquello una fuente, aquello otro un letrero), pero no podía situarse a sí misma en un lugar y en un tiempo. Volvió a pensar, esta vez en voz alta. Sí, debo tener dieciséis o diecisiete, sólo para confirmar que era una frase en español. Se preguntó si además hablaría otro idioma. Nada. No recordaba nada. Sin embargo, experimentaba una sensación de alivio, de serenidad, casi de inocencia. Estaba asombrada, claro, pero el asombro no le producía desagrado. Tenía la confusa impresión de que esto era mejor que cualquier otra cosa, como si a sus espaldas quedara algo abyecto, algo horrible. Sobre su cabeza el verde de los árboles tenía dos tonos, y el cielo casi no se veía. Las palomas se acercaron a ella, pero enseguida se retiraron, defraudadas. En realidad, no tenía nada para darles. Un mundo de gente pasaba junto al banco, sin prestarle atención. Sólo algún muchacho la miraba. Ella estaba dispuesta a dialogar, incluso lo deseaba, pero aquellos volubles contempladores siempre terminaban por vencer su vacilación y seguían su camino. Entonces alguien se separó de la corriente. Era un hombre cincuentón, bien vestido, peinado impecablemente, con alfiler de corbata y portafolio negro. Ella intuyó que le iba a hablar. ¿Me habrá reconocido?, pensó. Y tuvo miedo de que aquel individuo la introdujera nuevamente en su pasado. Se sentía tan feliz en su confortable olvido. Pero el hombre simplemente vino y preguntó: ¿Le sucede algo, señorita?. Ella lo contempló largamente. La cara del tipo le inspiró confianza. En realidad, todo le inspiraba confianza. Hace un rato abrí los ojos en esta plaza y no recuerdo nada, nada de lo de antes.Tuvo la impresión de que no eran necesarias más palabras. Se dio cuenta de su propia sonrisa cuando vio que el hombre también sonreía. Él le tendió la mano. Dijo: Mi nombre es Roldán, Félix Roldán. Yo no sé mi nombre, dijo ella, pero estrechó la mano. No importa. Usted no puede quedarse aquí. Venga conmigo. ¿Quiere? Claro que quería. Cuando se incorporó, miró hacia las palomas que otra vez la rodeaban, y reflexionó: Qué suerte, soy alta. El hombre llamado Roldán la tomó suavemente del codo, y le propuso un rumbo. Es cerca, dijo. ¿Qué sería lo cerca? No importaba. La muchacha se sentía como una turista. Nada le era extraño y sin embargo no podía reconocer ningún detalle. Espontáneamente, enlazó su brazo débil con aquel brazo fuerte. El traje era suave, de una tela peinada, seguramente costosa. Miró hacia arriba (el hombre era alto) y le sonrió. Él también sonrió, aunque esta vez separó un poco los labios. La muchacha alcanzó a ver un diente de oro. No preguntó por el nombre de la ciudad. Fue él quien le instruyó: Montevideo. La palabra cayó en un hondo vacío. Nada. Absolutamente nada. Ahora iban por una calle angosta, con baldosas levantadas y obras en construcción. Los autobuses pasaban junto al cordón y a veces provocaban salpicaduras de un agua barrosa. Ella pasó la mano por sus piernas para limpiarse unas gotas oscuras. Entonces vio que no tenía medias. Se acordó de la palabra medias. Miró hacia arriba y encontró unos balcones viejos, con ropa tendida y un hombre en pijama. Decidió que le gustaba la ciudad.
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Aquí estamos, dijo el hombre llamado Roldán junto a una puerta de doble hoja. Ella pasó primero. En el ascensor, el hombre marcó el piso quinto. No dijo una palabra, pero la miró con ojos inquietos. Ella retribuyó con una mirada rebosante de confianza. Cuando él sacó la llave para abrir la puerta del apartamento, la muchacha vio que en la mano derecha él llevaba una alianza y además otro anillo con una piedra roja. No pudo recordar cómo se llamaban las piedras rojas. En el apartamento no había nadie. Al abrirse la puerta, llegó de adentro una bocanada de olor a encierro, a confinamiento. El hombre llamado Roldán abrió una ventana y la invitó a sentarse en uno de los sillones. Luego trajo copas, hielo, whisky. Ella recordó las palabras hielo y copa. No la palabra whisky. El primer trago de alcohol la hizo toser, pero le cayó bien. La mirada de la muchacha recorrió los muebles, las paredes, los cuadros. Decidió que el conjunto no era armónico, pero estaba en la mejor disposición de ánimo y no se escandalizó. Miró otra vez al hombre y se sintió cómoda, segura. Ojalá nunca recuerde nada hacia atrás, pensó. Entonces el hombre soltó una carcajada que la sobresaltó. Ahora decime, mosquita muerta. Ahora que estamos solos y tranquilos, eh, vas a decirme quién sos. Ella volvió a toser y abrió desmesuradamente los ojos. Ya le dije, no me acuerdo.” Le pareció que el hombre estaba cambiando vertiginosamente, como si cada vez estuviera menos elegante y más ramplón, como si por debajo del alfiler de corbata o del traje de tela peinada, le empezara a brotar una espesa vulgaridad, una inesperada antipatía. ¿Miss Amnesia? ¿Verdad? Y eso ¿qué significaba? Ella no entendía nada, pero sintió que empezaba a tener miedo, casi tanto miedo de este absurdo presente como del hermético pasado. Che, miss Amnesia, estalló el hombre en otra risotada, ¿sabés que sos bastante original? Te juro que es la primera vez que me pasa algo así. ¿Sos nueva ola o qué?. La mano del hombre llamado Roldán se aproximó. Era la mano del mismo brazo fuerte que ella había tomado espontáneamente allá en la plaza. Pero en rigor era otra mano. Velluda, ansiosa, casi cuadrada. Inmovilizada por el terror, ella advirtió que no podía hacer nada. La mano llegó al escote y trató de introducirse. Pero había cuatro botones que dificultaban la operación. Entonces la mano tiró hacia abajo y saltaron tres de los botones. Uno de ellos rodó largamente hasta que se estrelló contra el zócalo. Mientras duró el ruidito, ambos quedaron inmóviles. La muchacha aprovechó esa breve espera involuntaria para incorporarse de un salto, con el vaso todavía en la mano. El hombre llamado Roldán se le fue encima. Ella sintió que el tipo la empujaba hacia un amplio sofá tapizado de verde. Sólo decía: Mosquita muerta, mosquita muerta. Se dio cuenta de que el horrible aliento del tipo se detenía primero en su pescuezo, luego en su oreja, después en sus labios. Advirtió que aquellas manos poderosas, repugnantes, trataban de aflojarle la ropa. Sintió que se asfixiaba, que ya no daba más. Entonces notó que sus dedos apretaban aún el vaso que había tenido whisky. Hizo otro esfuerzo sobrehumano, se incorporó a medias, y pegó con el vaso, sin soltarlo, en el rostro de Roldán.
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Éste se fue hacia atrás, se balanceó un poco y finalmente resbaló junto al sofá verde. La muchacha asumió íntegramente su pánico. Saltó sobre el cuerpo del hombre, aflojó al fin el vaso (que cayó sobre una alfombrita, sin romperse), corrió hacia la puerta, la abrió, salió al pasillo y bajó espantada los cinco pisos. Por la escalera, claro. En la calle pudo acomodarse el escote gracias al único botón sobreviviente. Empezó a caminar ligero, casi corriendo. Con espanto, con angustia, también con tristeza y siempre pensando: Tengo que olvidarme de esto, tengo que olvidarme de esto. Reconoció la plaza y reconoció el banco en que había estado sentada. Ahora estaba vacío. Así que se sentó. Una de las palomas pareció examinarla, pero ella no estaba en condiciones de hacer ningún gesto. Sólo tenía una idea obsesiva: Tengo que olvidarme, Dios mío haz que me olvide también de esta vergüenza. Echó la cabeza hacia atrás y tuvo la sensación de que se desmayaba.
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Cuando la muchacha abrió los ojos, se sintió apabullada por su desconcierto. No recordaba nada. Ni su nombre, ni su edad, ni sus señas. Vio que su falda era marrón y que su blusa, en cuyo escote faltaban tres botones, era de color crema. No tenía cartera. Su reloj marcaba las siete y veinticinco. Estaba sentada en el banco de una plaza con árboles, una plaza que en el centro tenía una fuente vieja, con angelitos y algo así como tres platos paralelos. Le pareció horrible. Desde el banco veía comercios, grandes letreros. Pudo leer: Nogaró, Cine Club, Porley Muebles, Marcha, Partido Nacional. Nada. No recordaba nada. Sin embargo, experimentaba una sensación de alivio, de serenidad, casi de inocencia. Tenía la confusa impresión de que esto era mejor que cualquier otra cosa, como si a sus espaldas quedara algo abyecto, algo terrible. La gente pasaba junto al banco. Con niños, con portafolios, con paraguas. Entonces alguien se separó de aquel desfile interminable. Era un hombre cincuentón, bien vestido, peinado impecablemente, con portafolio negro, alfiler de corbata y un parchecito blanco sobre el ojo. ¿Será alguien que me conoce?, pensó ella y tuvo miedo de que aquel individuo la introdujera nuevamente en su pasado. Se sentía tan feliz en su confortable olvido. Pero el hombre se acercó y preguntó simplemente: ¿Le sucede algo, señorita?. Ella lo contempló largamente. La cara del tipo le inspiró confianza. En realidad, todo le inspiraba confianza. Vio que el hombre le tendía la mano y oyó que decía: Mi nombre es Roldán. Félix Roldán. Después de todo, el nombre era lo de menos. Así que se incorporó y espontáneamente enlazó su brazo débil con aquel brazo fuerte.
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Mario Benedetti, del Libro “La Muerte y Otras Sorpresas”