sábado, 11 de diciembre de 2010

Prima del Alma Desnúdame

Otro tema incluido en la banda sonora de esta vida mía. Siempre he repetido que hay obras de arte que tienen que experimentarse, conocerse, “padecerse” y quererse, en un momento específico y exacto de la vida. No es lo mismo escuchar esta canción a los 37, que a los 20 años.

Pongo muy poco Sabina en el programa de radio. Mi síndrome de “salmón”, de enemigo público de los Raimundo (de esos que gustan de lo que les gusta a todo el mundo), hace que opte por autores que gozan de menos reflectores, flashes, y sequito de “menea abanicos” de profesión. También se puede concluir que por ende soy un anti-fans, anti-club, anti-ídolos, consumado.

Esta canción de sabina es mi elegida. Me dio aire a los 20, y me lo sigue dando a mis 37. Prefiero a este sabina del álbum “El hombre del traje gris”, cantando de verdad, con identidad, y no al sabina de ahora que más de una vez ha reconocido que maltrata su voz, la falsea, la “bohemiza” a propósito, por consejo de sus productores y disqueras.

Soy del color de tu porvenir
me dijo el hombre del traje gris
“no eres mi tipo” le conteste
y aquella tarde aprendí a correr.
Al pisar la estación
le abrí la jaula a mi corazón.
Tras las montañas estaba el mar
la noche, el vértigo, la ciudad,
el mundo a cambio de una canción
me daba un plato, un beso, un colchón.
La única medalla que he ganado en la vida
era de hojalata y decepción.
No tenía salida el callejón del cuartel
para el desertor del batallón
de los nacidos para perder.
Prima del alma desnúdame
del traje gris, de la multitud,
devuélveme al camino del Sur
al país de la niñez
donde uno y uno sumaban tres.
La única medalla que me ha dado la vida
en el escenario la gané.
No tenía salida el callejón del cuartel
para el desertor del batallón
de los nacidos para perder.