jueves, 14 de octubre de 2010

Fabula

1

¿Recuerdas
los cuentos
de princesas
y animales, recuerdas
los cuentos
de las uvas
y las zorras,
de la lechera
y de sus sueños,
de la cigarra
y de su canto,
los recuerdas?

Te voy a dar
una sorpresa:
también yo soy un animal,
también se han ocupado de mi
sin saberlo:
soy la vituperada cigarra
de los cuentos morales,
soy la cigarra
y canto en el verano
con mis pinceles negros,
con mis mágicas palabras
robadas de los diccionarios,
canto alegremente
a lo que me rodea:
canto al amor sencillo y bueno,
canto a los deseos turbios,
canto al mar, - gigantesco mensaje
de esperanzas y torbellinos –
canto al hombre
y a sus sueños,
canto a todo lo que veo.
Soy feliz,
soy la cigarra de los cuentos.

2

Cuando llega el invierno
me hundo en mis calcetines negros,
me zambullo en el silencio
y abandono mi lira
entre los helechos.
De mi torpe sueño
me despiertan,
la ignorancia,
las preguntas difíciles,
la búsqueda de los valores.
Entonces dejo las aguas tranquilas
y me convierto
en el germen del suicidio colectivo,
en el ultimo balido de la esperanza,
en el corazón de las granadas en la batalla,
en el furor desencadenado,
en la angustia torpe
y sin causa aparente,
en el heraldo,
en la muerte personificada.
Detrás de cada sonrisa
escondo la guadaña.

3

A veces visito la ciudad
y hago lo que todos:
camino por las calles,
subo a los tranvías,
compro los periódicos.
Me aburro.
entro en los cinemas.

El suicidio me sonríe
desde las azoteas
de los edificios altos.
No le hago caso,
regreso al campo.

4

No lo olvides:
soy la cigarra y canto
y pido un favor
con la mirada puesta
en las estrellas:
búscame un amigo
que me de pan y vino,
casa y trabajo fácil
en los duros días
que se acercan.
se que estamos en febrero,
pero soy una cigarra moderna,
me estoy volviendo cauto.
.
Marco Martos
(Piura, 1942)