martes, 13 de julio de 2010

Video del Recital en el Bar Zela

El pasado viernes 9, asistimos a la velada poética del Bar Zela, por nueva invitación del Poeta y Promotor Cultural John Martínez. Agradecí muy honestamente a John por una invitación mas de su parte, y públicamente esboce el porque : Porque a mi me invitan cada vez que se muere un cardenal, cada año bisiesto, o sea a un pelo del nunca jamás. En esto tiene que ver en parte mi condición de lobo estepario, orgullosamente Marginal, en parte por mi posición política - cultural, y por una serie de signos que tienen que ver con la época y por ende conmigo, porque un poeta es antes que todo un producto de la época en que vive, pero esos son tópicos que estuve a medio paso de argumentar en este post, pero que de preferencia dejaremos para futuras entregas.

El Bar Zela es un cálido lugar, ubicado en la Plaza San Martín, y en el cual se desenvuelven recitales de poesía cada viernes. Particularmente me gusto mas el Bar Zela, que el otrora “point” poético “Yacana”. La gente que va al Bar Zela, va a escuchar puntualmente poesía, la gente que iba al Yacana estaba mezclada, los que iban por la poesía y aquellos a los cuales la poesía les importaba el equivalente a un vello púbico de Monique Pardo, y que esperaban a que se acabara toda esa perorata casi evangélica, para dar inicio a su Noche Loca. Cuando acabo el recital del pasado viernes en el Zela, absolutamente toda la gente se retiro, el bar quedo desierto, eso fue una buena señal para la poesía, considero yo.

Una poeta que había sido invitada el viernes anterior al mío, recomendó recitar a capella, a viva voz, por el motivo que los micrófonos del Zela producían audios incomprensibles. Lo pude comprobar, trate de descifrar lo que decían los poetas que me precedieron en la mesa, pero nada, entendía muy poco. Por ello cuando me toco el turno, prescindí del micrófono y leí a pecho desnudo. Es probable que alguno lo haya tomado como un acto provocador, autosuficiente, “canchero”, pero lo concreto es que sencillamente quería hacerme escuchar de verdad, que me entendieran lo que estaba declamando. Queda en John ver la forma de mejorar el sonido, por la salud del interesante espacio que ha generado. Les hago entrega del resumen en video de la comentada noche del pasado 9 de julio. Aparezco en el minuto 5 con 55 segundos, recitando el primer poema que escribí en mi corta vida de poeta sin poemas : Manifiesto.

Hoy no quiero estar al borde del camino
no quiero seguir bailando solo en la vereda
pálida luna baila conmigo
persiguiendo voy el rastro luminoso de tu cabellera

A veces pienso que nada de esto ha valido la pena
que tanto viaje de ida y venida
no me ha dejado otra cosa que fatiga
que es cierto lo de que cada hombre
se debe a un solo lugar
que tuve lumbre y vino pero no tuve un hogar
y que tu sudor atlántico y mi sudor pacífico
son océanos que no se volverán a juntar

A veces como hoy la tarde no es más
que un hombre solo
aferrado a la mesa de una habitación
con ventanas a ninguna parte
un hombre solo que no sabe otra cosa
que juntar papeles

Hoy no quiero estar al borde del camino
no quiero seguir bailando solo en la vereda
pálida luna, baila conmigo
persiguiendo voy el rastro luminoso de tu cabellera

Entonces es cuando necesito luz
luz de música para respirar
luz de música para continuar
y te digo
que aún en el crepúsculo de la mañana
viene a golpear a mi ventana
y me convida a salir
a salir de mí
a salir con la gaviota de tus cejas
salir a nombrarte en otros idiomas
a incendiar tu cabellera en otros crepúsculos
a esperarte detrás de otras lluvias

Y solo soy un pájaro sencillo
que encuentra el camino a su estación
y me decido a escribirte
bajo este cielo plomizo de lima
donde sin embargo, aún me despierta la voz de mi madre
y me saludan casi todos mis vecinos
y tengo una taza de café para ver llover
una canción para encender como una lámpara
una mesa para clavar los codos todas las mañanas
un cuaderno donde aún peleo con las palabras
y el blanco de ésta página niña
por si te veo aparecer
en la cuesta de mi calle
para verte florecer


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Fotos : Cortesía el "Primo" Mujica