sábado, 10 de julio de 2010

La Simple Canción de Juan Gonzalo Rose

El Colectivo de Poetas al cual pertenezco actualmente, “La Comunidad Poesía en el Sur”, se encuentra desenvolviendo la Agenda Cultural del Mes de Julio. Eso quiere decir que todos los Lunes (Día de nuestras religiosas reuniones desde hace casi año y medio) tenemos un tema, un conversatorio, lectura de un libro, recital, etc, a desarrollar. Este Lunes 12 le toca a este servidor exponer acerca de la experiencia vital y la poética de unos de los Artistas Peruanos al cual quise nombrar en un par de pinceladas originales según yo, pero solo se me ocurrió, en buena hora, repetir lo escrito por Cesar Hildebrant : “Juan Gonzalo Rose, que amó tanto a los demás que su poesía parece un parque para enamorados, un asilo, un colegio que sirve de refugio, un templo de la cólera”.

Un poeta al cual he seguido el hilo, el latido, el rastro de su sangre, desde mi primera juventud, y que nunca he visto fuera de moda o de tiempo, que nunca refundiré en el museo del olvido, de los anacrónicos, de los “exóticos”, Poeta Mayor del cual se que nunca me atreveré a rebuznar ni aun en el peor momento de mi mala conciencia : “esta bonito, pero eso ya se hizo”.

Me encuentro en plena lectura de artículos referidos a Juan Gonzalo, crónicas, entrevistas, poemas, para la mencionada Exposición del lunes 12, que he nominado como “La Simple Canción de Juan Gonzalo Rose”.

Reiteramos, Lunes 12, 8 pm, Local Comunal del Parque Central del Sector 3, Grupo 9, Villa el Salvador, a 1cda. del cruce de la Av. Revolución con Av. Mariategui. El Ingreso es Libre
, o mejor dicho : Libre será el que Ingrese.

Allá lejos, en los “suspirables” años 90, compre en el antiguo y “pasado fue mejor” Jr. Quilca, un Casette con los Poemas Musicalizados de Juan Gonzalo Rose, por Víctor Merino, Orquestación de Jorge Madueño, y “extraterrestre” voz de Tania Libertad. Ayer encontré esta entreviste de Perú 21 a uno de los “ideólogos” de aquella diadema. (No se como, ni con que pretexto, pero volveré a rastrear y encontrar aquel álbum).

Tania Libertad y Juan Gonzalo Rose

“Juan Gonzalo Rose quería que la gente cantara sus canciones”

El 12 de abril de 1983 falleció Juan Gonzalo Rose, inspirado poeta y popular compositor. Recientemente, el poeta Paco García presentó El mismo puerto… carta a Juan Gonzalo, película sobre este poeta que constituye el único documento fílmico dedicado a él.

Autor: José Gabriel Chueca

Usted está vinculado también con la canción criolla. ¿Cómo así?

El ambiente literario me llevó al mundo de la canción popular. Fue a través de Tania Libertad, que después fue mi esposa, que yo entré al mundo de la canción popular. La vi cantar, y con su dulzura y ternura cautivaba. Recuerdo que ella era muy cuidada. Cuando comenzamos a salir, la acompañaban sus hermanos, grandazos, tipo Bonanza.

Juan Gonzalo Rose y Tania Libertad hicieron trabajos juntos.

Fue a partir del Festival de la Canción de Chiclayo, que ella ganó con Tu voz, que toma contacto con Juan Gonzalo Rose, un señor mayor que hacía canciones que tenían aceptación. Ese quehacer de Juan Gonzalo era paralelo a su poesía. No era poesía musicalizada. Eran canciones. Por eso, él decía “yo compongo valses y soy poeta”.

Tania y Juan Gonzalo trabajan en el disco El mismo puerto, tema del documental que ha presentado.

Sí. Lo hicimos en el año 76. Éramos un grupo de amigos donde estaban Víctor Merino, Jorge Madueño, Tania, obviamente, y yo. Primero, en el 74, hicimos el disco Concierto en la voz de Tania Libertad. Merino era la otra mitad de Juan Gonzalo en lo musical. Juan Gonzalo no tocaba nada ni cantaba, pero musicalizaba sus valses golpeando la mesa. Y lo hacía muy bonito.

¿Cómo se plantean El mismo puerto?

Conversamos para ver si se hacía un disco con los valses exitosos de Juan Gonzalo Rose –como Tu voz, Por tu ventana dormida, Pescador de luz, Felipe de los pobres, Agua y luz, en fin…– o si hacíamos algo de mayor nivel, con sus poemas musicalizados por Víctor Merino, cantados por Tania Libertad y orquestados por Jorge Madueño. Eso decidimos. A Juan Gonzalo le gustó la idea… pero no tanto.

¿A qué se refiere?

Me enteré de eso poco antes de su muerte, en el 83. En sus últimos meses, él frecuentaba mucho un lugar en San Felipe, El Ovni, donde está Metro ahora. Ahí se tomaba su cervecita. Ya había muerto su mamá y él había vuelto a tomar. Me mandó llamar y ahí me lo confesó: “Muy bonito el disco, pero mis valses no los canta la gente ni los pasan por la radio. Y yo quiero que mis valses los cante el pueblo. Y eso no lo han logrado. Quiero entonces que me hagas un disco con mis valses, que los canten las cantantes criollas”. Es una deuda que tengo que saldar.

¿Cómo era Juan Gonzalo?

El video muestra una imagen taciturna, pero también tenía chispa y era muy ingenioso, con un sentido del humor muy agudo. Juan Gonzalo tuvo diversos comportamientos. Tanto así que escogíamos las grabaciones de acuerdo a cómo estaba: a veces alegre, a veces deprimido y no salía de su casa. La misma vida contribuyó a su aislamiento. Era frágil, con una dependencia tremenda hacia su mamá.



Mirar en las yerbas el mar
y ver otras aguas crecer
sentir que te alejas de mí
y que el mar no me deja morir

Quizás otros vientos de sal
querrán a mi puerto arribar
pero en mi no hay mareas ni luz
y no pueden llegar los navíos de a mar

Te esperare en las hierbas del mar
allí, allí donde soy puerto y mar
te esperaré porque soy un lugar del mar
y el mar es eterno esperar y eterno regresar

Te esperare en las hierbas del mar
allí, allí donde soy puerto y mar
te esperaré porque soy un lugar del mar
y el mar es eterno esperar y eterno regresar
así te esperaré, así te esperaré