martes, 11 de mayo de 2010

Una Canción me trajo hasta aquí

Con el entusiasmo infantil, que dura hasta hoy, una canción me trajo hasta aquí. Cuando entablo una relación con un tema musical, esta relación es umbilical, sanguínea. En mi siempre elemental, radical, lineal, manera de observar la vida y sus acontecimientos, en la tercera base de mi humanidad, he llegado a concluir para mis adentros : Amor es igual a Arte, Arte es igual a Amor. Por añadidura se deduce entonces que no tengo Canciones, tengo Amores, no tengo Poetas preferidos, tengo Amigos que me escriben desde lejos.

Detrás de cada edad, de cada cielo navegado, detrás del caer, del volver a empezar, de cada cierre de telón, siempre una canción estuvo conmigo. Este tema de Drexler ha dado génesis a un Poema que comencé a escribir el día de ayer, cabe anotar que la “novedad” en este comentario es que yo escribo casi nada de poesía desde hace años, por ende hay que ver lo fuerte que me debe haber golpeado esta canción para moverme a tal punto que empecé a pulir unos versos. Sencillez aparte, parece que saldrán unas buenas líneas, que quizás este a tiempo para estrenarlas en el recital al cual he sido programado, el miércoles 26 de mayo, en el Gremio de Escritores del Perú.


Varias primaveras atrás
el viento cambio,
y una canción me trajo hasta aquí.

No fue más que un signo sutil
que luego creció,
y una canción me trajo hasta aquí.

Antes, antes en aquel otro mundo distante,
tiempos de otro cantar.
Lejos, lejos con la mirada en otros espejos,
sin darme cuenta un día eche a andar.

Con un entusiasmo infantil
que dura hasta hoy,
una canción me trajo hasta aquí.

Fui dejando versos detrás
renglón a renglón,
una canción me trajo hasta aquí.

Antes, antes en aquel otro mundo distante,
tiempos de otro cantar.
Lejos, lejos con la mirada en otros espejos,
sin darme cuenta un día eche a andar.