lunes, 24 de mayo de 2010

Son Aquellas Pequeñas Cosas

Difícil la lucha de ayer, difícil la lucha de la poesía el día de ayer. Guerra contra el cambio climático, Guerra contra esos duendecitos minúsculos pero inmensamente nefastos llamados “los pequeños detalles de la falta de voluntad” (si el funcionario hubiera puesto un foquito aquí, si hubiera un par de sillas allá, un toldito por aculla, etc, etc). Pero sobre todo difícil la pelea contra nuestro nivel de conciencia como peruanos, difícil decirles a tus vecinos que no sigan comiendo caca, que no sigan viendo a un cómico disfrazado de mujer frente a otro cómico disfrazado también de mujer, difícil el como increparlos y preguntarles ¿pero porque se están riendo?, difícil persuadirlos para que constaten de que el arte puede ser otra cosa además de fama, reconocimiento, bohemia y lentejuela. Pero sin embargo el evento se realizo y llego a buen termino. Como me alentaba el Amigo Escritor Carlos Tolentino : Lo importante es tener conciencia de que esos actos pequeños o grandes a alguien están cambiando, a alguien están transformando, y eso no es una ilusión Amaya, es así, alguien esta siendo movido, al menos una porción de alienación, colonialismo, indiferencia, esta siendo desterrada con estos mensajes. Y si, comparto ese análisis. Por suerte siempre hay miradas que agradecen, ojos que te conversan y te hacen saber : Yo no sabia de esto, pero quiero que sepa que a partir de ahora quiero saber, y aun con todas las faenas inclementes y las fatalidades que nos impone esta vida, siempre tendré un tiempo para recordar este acto. Y esas son las pequeñas cosas que sostienen y salvan la existencia de un Promotor Cultural, de un Artista.

Uno se cree
que las mató
el tiempo y la ausencia.
Pero su tren
vendió boleto
de ida y vuelta.

Son aquellas pequeñas cosas,
que nos dejó un tiempo de rosas
en un rincón,
en un papel
o en un cajón.

Como un ladrón
te acechan detrás
de la puerta.
Te tienen tan
a su merced
como hojas muertas

que el viento arrastra allá o aquí,
que te sonríen tristes y
nos hacen que
lloremos cuando
nadie nos ve.