miércoles, 20 de enero de 2010

Un Café para Platon

Esta canción siempre me traerá, desde allá, desde lejos, un olor, un perfume de aquellos 17 años en que literalmente dejaba de comer para comprarme un casette de trova. Esta canción la paladee como ninguna a mis 17, pero a Fernando Ubiergo lo ubico desde muy niño, en aquellos tiempos de las Teletones, cuando Ricardo Belmont lo traía al vuelo para todas las Ediciones de esa Parafernalia de la dadiva. Belmont, Belmont, ¿Se puede ser un Burro orondo toda la vida?, Belmont, Belmont.

Ubiergo es un fundador de la nueva canción en Latinoamérica, y sobre todo es un fundador del echo demostrable que la Canción Inteligente si puede ser masiva, que la gente si puede escucharnos y puede querer repetir una y otra vez el acto de escucharnos.

Ganador en la OTI, 2 veces en Viña del Mar, con varios clásicos bien inscritos en el conciente popular de todos los chilenos.

Este es un tema que narra la historia de un tipo que hablaba de la paz frente a una taza de café, en la universidad, hablaba de la humanidad mientras transcurrían las tazas de café y los pitillos de cigarro, y quizás unos compañeros locos, jóvenes y desgreñados lo oían como si estuvieran oyendo a platón. Pero un día Platón dejo la universidad y jamás volvió. Esta canción se compone en pleno auge de la dictadura de Pinochet, ¿Platón se fue a la lucha de resistencia frente al maldito mostro?, ¿A Platón lo mandaron al exilio?, ¿Platón se fue a la clandestinidad?.

Una versión actual del tema, con el Ubiergo actual, pero si prefieren el tema en su estado original, en los años que Ubiergo la compuso, pueden escucharla haciendo Clic aquí.

Un día de octubre a clases no llegó
había dejado la universidad
como un pitillo a medio terminar
su carrera se quedó.
Siempre pedía un café para Platón
y unas monedas para locomoción
no tenía nada y valía más que yo
porque él todo lo dió.
.
Dime amigo en qué lugar
del mundo te hallarás
tomando un café junto a Platón
yo sé bien que tú estarás
hablando de la paz, de la paz.
Tú siempre dijiste que
la paz se escapa por
entre los dedos de la humanidad
y los pretendes juntar,
son tantas manos que no alcanzarás.
.
La clase continuaba en el café
afuera el mundo giraba al revés,
era la loca aventura de la fe,
por cambiar
era al revés.
Un día de octubre a clases no llegó
un día de octubre un café que se enfrió
hoy nadie pide un café para Platón
porque él se marchó.
.
Dime amigo en qué lugar
del mundo te hallarás
tomando un café junto a Platón
yo sé bien que tú estarás
hablando de la paz, de la paz.
Tú siempre dijiste que
la paz se escapa por
entre los dedos de la humanidad
y los pretendes juntar,
son tantas manos que no alcanzarás.
.
Un café para Platón que sólo se enfrió
en mi canción.