domingo, 27 de diciembre de 2009

La Pequeña Venecia

Además de considerar a Ricardo Montaner como un excelente interprete (consideración obvia, que salta a la vista de todo ser con 2 orejas en un normal funcionamiento), considero a Montaner como un buen letrista. Ricardo ha escrito mucho, pero han sido otros los que han musicalizado esas letras. Repito, como letrista es respetable lo que ha legado hasta el momento (quizás en esto influya el echo que haya estudiado periodismo)

Una de las muestras que sostienen mi parecer de que Ricardo escribe bien, es la siguiente Canción de año 1993 : “La Pequeña Venecia”. Este es un tema dedicado a la Memoria de Simón Bolívar, cabe anotar que Bolívar es un Dios del Olimpo para los Venezolanos, es el padre, la madre, el tutor, el progenitor, el todo para ellos. Si alguna vez viajan a Venezuela procuren no esbozar opiniones contrarias hacia el libertador, es probable que sufran un cargamonton, y es mejor evitarlo, uno nunca sabe cuando se puedan acalorar las cosas y eso pueda acabar en manifestaciones mas físicas. RM no escapa a esta suerte de adoración socialmente aceptada por Bolívar.

Esta canción es además un himno a Venezuela, al país de las orquídeas. El tema se basa en el origen del nombre de Venezuela, una de las versiones sostiene que el nombre se debe a que cuando el navegante Americo Vespucio estuvo frente al Lago de Maracaibo en 1,499 al ver los palafitos, esas viviendas de los indígenas instaladas sobre las aguas del lago, al ver esa ciudad sobre el lago muerto por el petróleo de hoy en día, sus hermosas casas, sus calles perfectamente distribuidas, cual misma Venecia, Americo Vespucio dijo precisamente eso : “Eh, pero esta es una Pequeña Venecia”. Se deduce que el nombre deriva de ahí, Venecia, Pequeña Venecia, Venezuela.

Te daré una casa alegre
a los pies del cerro aquel
y que tengas manantial y río
Va soñando Simón
te daré lo que me pidas
un país y una familia
frutas y un jardín.

Te daré el reverdecer
madurándote los años
te daré una dura lersa madre
prometiendo Simón
un café por la mañana
y unos hijos que te quieran
en la Pequeña Venecia...

Coro
Donde mi querencia llega al borde
voy mojando tu vestido
como agüita de rocío
con el sol de atardecer.
Donde comenzó a soñar Bolívar
donde nacen las orquídeas
tras un árbol de promesas
yo te quiero enamorar.

Te daré un panal de abejas
en la copa del olivo
y que tengas miel casera dulce
para darle a Simón
un rosal de mariposas
perfumándote la vida
en la Pequeña Venecia...

Coro
Donde mi querencia llega al borde
voy mojando tu vestido
como agüita de rocío
con el sol de atardecer.
Donde comenzó a soñar Bolívar
donde nacen las orquídeas
tras un árbol de promesas
yo te quiero enamorar.

Te doy un porvenir
y el último rincón de mi país.
Mi hipotecado pensamiento y mi poema,
mi canción de amor y mi buen humor
y una góndola en Venecia...

Coro (bis)
Donde mi querencia llega al borde
voy mojando tu vestido
como agüita de rocío
con el sol de atardecer.
Donde comenzó a soñar Bolívar
donde nacen las orquídeas
tras un árbol de promesas
yo te quiero enamorar.