sábado, 28 de noviembre de 2009

La Música en la obra de José María Arguedas

La Maestra y Amiga Chalena Vásquez nos envío un email con el presente articulo, articulo para leerlo una y otra vez hasta desasnarnos lo mas que podamos.

Amigas, amigos,
fines de noviembre, principios de diciembre
y recordamos con mayor fuerza a José María Arguedas...

Envío adjunto un artículo "Un universo sonoro en "Los ríos profundos"
que fuera publicado en la revista Lienzo - Universidad de Lima - el 2003.

abrazos mil

Chalena

Un universo sonoro
en los ríos profundos(1)

Chalena Vásquez
Cada día invento el destino
cual gota que horada
la eterna piedra espacial
¿Soy piedra? ¿Soy agua?
¿O sonido infinito que persiste?


(Chalena Vásquez)

El compromiso de José María Arguedas con la problemática social del Perú, su persistente trabajo por la revalorización de las expresiones artísticas nativas, sus actividades como promotor de los artistas andinos, sus propias grabaciones de canciones en quechua, la inclusión de fragmentos de música y danza en sus obras literarias, así como sus estudios en el campo de la etnología y su labor periodística, me llevaron a proponer el estudio de la Música en la obra de José María Arguedas, con la seguridad de encontrar otra dimensión o dimensiones de lo que la música significa en la cultura andina.


Además de los artículos descriptivos de fiestas, danzas, instrumentos (aunque nunca se queda solamente en la descripción) Arguedas nos permite comprender la música andina a través de su obra literaria(2) y nos conduce a observarla como una partitura – o una banda sonora de una película - que transcurre en toda la narración. Diríamos que la nueva poética(3) trabajada por Arguedas contiene una matriz o elemento medular que es la música o mejor dicho un mundo sonoro que en su plenitud abarca todo tiempo y todo espacio, no es de ninguna manera sólo una “música de fondo”.

Esta matriz es el sonido Yllu que captamos con todo nuestro organismo y no solamente con nuestros oídos. Al sonido Yllu, que es movimiento(4) y que lo sentimos en todo nuestro ser psicofísico. (físico-mental, material-espiritual) se une otro elemento medular: la luz Illa que nos permite ver el color.(5)

En la poética de Arguedas encontramos Yllu, es decir sonido-movimiento e Illa que es luz-color, enlazando la narración de acontecimientos próximos, inmediatos, con el hecho universal de la existencia. Una de las claves se encuentra en la comprensión de los mensajes o significados que cada motivo sonoro adquiere en la narración.

Lo curioso de este procedimiento literario es que el lector no andino, no escuchará nada, simplemente imaginará paisajes y se conmoverá con las diferentes situaciones narradas, en tanto el lector andino que tampoco escuchará nada en el momento de la lectura, comprenderá de otra forma dicho mundo sonoro, pues lo guarda en su propia memoria por experiencia vivida.

La poética arguediana incorpora al texto las referencias de luz y sonido de una manera imprescindible, no accidental - ni incidental - logrando, pese a la mediación de la escritura/lectura, que dichos elementos sean asumidos plenamente por el lector, aunque éste no hubiera sido partícipe de tales ambientes sonoros. Cada lector tiene a su vez, en su propia memoria auditiva, su propio mundo sonoro que le sirve como referencia para la interpretación.


(1) El presente artículo es un avance de un estudio mayor sobre la estética andina, partiendo del análisis de la música en la obra literaria de José María Arguedas.
(2) Una primera aproximación se encuentra en el libro José María Arguedas:veinte años después: huellas y horizonte 1969 – 1989 –Lima 1991 – Escuela de Antropología de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos)
(3) Willliam Rowe: Ensayos Arguedianos (UNMSM-SUR) Lima 1996
(4) Sabemos que el sonido como fenómeno físico no existe por sí solo, el sonido siempre es movimiento de alguna materia que contiene a su vez energía. 5 Illa es también como la réplica de un ser en otro, generalmente en miniatura.