miércoles, 24 de septiembre de 2008

4 Bodas y 1 Funeral

Inolvidable cinta de mitad de los 90, esas películas que paladeas con gusto 4 o 5 veces. Film de Mike Newell, que trata sobre un grupo de amigos en edad de “se te pasa el tren”, de “sentar cabeza” y los respectivos stress que producen en muchos estas cavilaciones. Como el mismo titulo lo denota las historias giran alrededor de 4 Bodas y 1 Funeral. Pero es un segmento el que me provoca recordar con Uds., cuando fallece (y para variar en la fiesta de una boda) el mas veterano y alegron del grupo. Cuando se encontraban en la ceremonia del velatorio, uno de los mejores amigos pronuncia un discurso de despedida, este discurso era el Poema “Funeral Blues” de W.H. Austin, poema conmocionante a través del cual el susodicho confiesa que el amigo muerto y el habían sido amantes, que entre tanto soltero al borde de un ataque de nervios, ellos habían sido los únicos “casados” y felices.
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Funeral Blues (W. H. Auden)

Parad todos los relojes, cortad los teléfonos,
impedid, con un jugoso hueso, que el perro ladre,
callad los pianos y, con un apagado tamborileo,
mostrad el ataúd, dejad que las plañideras se acerquen.

Que los aviones hagan círculos, gimoteando, sobre nosotros,
garabateando por el cielo el mensaje: Él ha muerto,
poned crespones en los cuellos blancos de las palomas,
dejad que los guardias de tráfico porten guantes de algodón negros.

Él fue mi Norte, mi Sur, mi Este y mi Oeste,
mi semana de trabajo y mi descanso dominical,
mi amanecer, mi medianoche, mi voz, mi canción;
pensaba que el amor duraría siempre: estaba equivocado.

No se desean ahora estrellas: apagadlas una a una;
olvidaos de la luna y desmantelad el sol;
lejos verted el océano y barred el bosque.
Pues ahora de ninguna manera pueden traer nada bueno.